domingo, 15 de febrero de 2015

Sobredosis de inútiles

No sé si Tomás Gómez es un trincón, de lo que estoy seguro es de que es un inútil. Si hubiera un salón de la fama de los políticos inútiles, el retrato de Tomás Gómez estaría de los primeros y las camisetas con su cara serían las más vendidas de la tienda de souvenirs. Pero también es justo decir que Tomás Gómez, el inútil, era el líder más apropiado y más natural para un partido inútil. Un partido que en el salón de la fama de los partidos inútiles se sentaría a la derecha del PP andaluz y a la izquierda de los nacionalistas extremeños: el Partido Socialista de Madrid.

Sólo un partido que se encuentra feliz y satisfecho en la inutilidad, en el sueldecito público y la falta de responsabilidades, puede hacer las cosas que ha hecho el PSM. Da igual medida de su carácter el elegir y reelegir a un perdedor como Tomás Gómez, como el aceptar dócilmente que Pedro Sánchez borre de un plumazo a la dirección que habían elegido. La rebelión en el PSM para defender a Gómez ha durado minuto y medio, lo que ha tardado unos cuantos exalcaldes fracasados y opositores profesionales en darse cuenta de que para seguir chupando, no queda sino plegarse.

De tanto plegarse, ya tienen hecha la bisagra. Lo que pasa es que suelen doblar el espinazo ante el PP casi por deporte y lo de rendirse ante Ferraz es una categoría algo más novedosa. ¿Y habéis escuchado todas esas protestas de los barones socialistas de otras comunidades? Yo tampoco. Es otra parte del legado de la inutilidad de Tomás 'invictus' Gómez: no sólo ha aniquilado electoral y anímicamente al socialismo madrileño, sino que se las ha apañado para colocar a su partido en el lado malo de todas las guerras. No hay pelea interna del PSOE federal en la que Gómez no haya optado por el bando perdedor. Incluida la última. 

Como decía este fin de semana Jaime Treceño, a Pedro Sánchez nadie tiene que contarle estas miserias porque se las sabe todas. Su trayectoria en el PSM le ha hecho testigo de lujo de todos los desastres. Es difícil no reconocerle el acierto de quitarse de enmedio a Gómez, pero bienvenidos a esta nueva era en la que desde un sillón en Ferraz se puede descabezar a cualquier federación socialista sin más explicación que un cálculo electoral. 

Nos quedamos más tranquilos al saber que el socialismo madrileño queda en las hábiles manos de una gestora encabezada por Rafael Simancas con la ayuda de todos los enemigos de Gómez que quedaban disponibles. O en las de un exministro que ni siquiera es militante. O en las de Carmona que, un días después de ver apuñalado al hombre al que le debe todo, ya se está postulando para sucederle

Como de costumbre, el panorama del socialismo madrileño luce prometedor.




domingo, 8 de febrero de 2015

La caída del hombre que inspiró a Will McAvoy

¿Quién no lo ha hecho? Esa anécdota tan buena que después de repetirla mil veces ya no es del amigo de un amigo, sino que prácticamente estabas allí. Y si de verdad estabas allí, ya no era el amigo de un amigo sino que eras tú en persona. Pero lo que pasa es que la anécdota en cuestión no es esa vez que te encontraste (o un amigo) a Leonardo Dantés en una piscina pública, sino aquella vez que dispararon a tu helicóptero (el de al lado) cuando sobrevolabas Irak.

El problema, también, es que el autor de la mentira no eres tú en la barra de un bar sino Brian Williams ante millones de espectadores. Y estaremos de acuerdo en que encontrarte a Leonardo Dantés en una piscina pública es impactante y difícil de olvidar, pero mucho más impactante debe ser que te ataquen con un lanzagranadas sobrevolando territorio de combate.

Lo de Brian Williams contando la historia falsa pero no tan falsa es muy humano. Lo digo porque la primera vez que contó lo del helicóptero lo hizo con la verdad, diciendo que tuvieron que aterrizar porque al helicóptero de al lado le impactó una granada. Fue con el tiempo que embelleció la cosa para llevar la granada a su helicóptero. Viste más pero claro, a qué precio.

El precio lo empiezas a pagar cuando un exmilitar llega al Facebook y comenta en el vídeo de tu mentira "Perdona tío, pero no recuerdo que fueras en mi aparato. Lo que sí recuerdo es cómo te acercaste una hora después de que aterrizaramos a preguntarme qué había pasado". Vaya. Y tú lo reconoces rápidamente y pides disculpas por un error que, dices, no fue intencionado. Pero ya es tarde porque en los grandes medios de Estados Unidos, y esto les honra, la mentira con mayúsculas sigue siendo mortal. Mortal de perder el trabajo y mucho más, como ya contamos por aquí. En el caso de Williams, mortal de que hoy tienes una audiencia diaria de nueve millones de personas y mañana tienes que marcharte a casa "durante los próximos días" pero sin saber si volverás.

Toda una condena para el persona que inspiró al menos un poco el personaje de Will McAvoy en The Newsroom. No el guerrero de la ética periodística de las últimas temporadas, sino el de los dos primeros capítulos. El presentador que no se mete en problemas y cuyo principal valor es precisamente eso, caer bien y no irritar mucho. Una cualidad que vale, o más bien valía, un sueldo de diez millones al año. Fíjate si te puede salir caro hacerte el guay poniéndole pimienta a una anécdota... en la televisión nacional.

viernes, 6 de febrero de 2015

Lo que debería enfadarnos de Podemos (y de los demás)

El primer problema de la política española no es la corrupción, es la mentira. De ahí viene todo lo demás. No hablo de la mentira circunstancial, de la trola diaria para salir del paso, sino de la mentira fundamental. Ese travestismo les provoca en un agudo complejo de partido único. El grave trastorno que ha llevado a Cospedal a decir que el PP es el partido de los trabajadores, a Zapatero a declarar que bajar impuestos es de izquierdas y a Rosa Díez, en el colmo de la hipérbole, a asegurar que los españoles son de UPyD... lo que pasa es que no lo saben.

El problema es que esta idiotez no conoce de casta y el nuevo chico del barrio también quiere ser lo que los americanos llaman un "one size fits all", una talla que sirva para todo el mundo. Unos zapatos que le valgan al que usa mocasines del 44 y a la que se pone tacones del 35. Nos venden que eso es posible y como resulta que no, que no es posible, pues entonces hay que mentir. Mentir a boca llena.  Así es como uno acaba diciendo esas chorradas de la centralidad del tablero aunque haya sido marxista hasta anteayer y haya estado metido en esas cosas del materialismo dialéctico y la plusvalía hasta la coleta. Un absurdo.

Esta desnaturalización es ofensiva y peligrosa para el votante. No ya porque le estén tomando a uno por tonto, que también, sino porque esta esquizofrenia tiene sus consecuencias. Acaban los izquierdosos socialistas indultando banqueros y los liberales populares regalando dinero público a las empresas privadas. El personal se despista, claro, porque su gobierno de derechas igual le sube los impuestos que le encarcela manifestantes. Y cuando gobierna la llamada izquierda lo mismo le da por regalarle 3.000 millones al cártel de las eléctricas que te hace de una vez una ley de dependencia como Dios manda.

En lugar de aprender de todo esto, Podemos ha redoblado. Su travestismo me indigna casi tanto como las cuentas de Monedero y sustancialmente más que la beca de Errejón. Me enferma por lo burdo del montaje: nos quieren contar que están a cien kilómetros de dónde andaban hace sólo un año pero encima defienden que siguen en el mismo sitio. Un giro copernicano sin giro que aparentemente los  ha llevado de ondear la bandera roja al centro del tablero pero sin moverse ni un centímetro. Y lo peor es que ha sucedido en mucho menos tiempo del que llevó a Jiménez Losantos y Pío Moa de la militancia comunista al cielo liberal de la derecha.

Ser de izquierdas no es malo, ser de derechas tampoco. El gobierno tiene que gobernar por el bien de todos pero lo menos que se le puede exigir a los políticos es la honradez de no ocultar lo que son. O si lo ocultan, que sea con un subterfugio enrevesado y muy inteligente pero que no nos insulten, porque ser un entusiasta de cualquier partido cada día requiere más fe.  Hasta que los políticos no nos respeten los suficiente como para no tratarnos como a idiotas, esto tiene mal arreglo.

martes, 3 de febrero de 2015

Viaje a las dos Américas

Todavía no he encontrado un mal momento para ir a Estados Unidos, así que allí estuve la semana pasada echándole un ojo a mi otro país. Un país de contrastes.

Empecé el recorrido a las afueras de Washington DC, en eso que los americanos llaman 'suburbs' pero que tienen poco que ver con lo que nosotros llamamos suburbios. Imaginad calles limpias y césped arreglado al milímetro; puertas que nunca se cierran con llave y familias, muchas familias. Muchísimas familias blancas.

Pero en Maryland hasta los ricos son demócratas. En el condado de Montgomery, donde estaba, Obama le sacó a Romney más de 40 puntos de ventaja. En un lugar donde la familia típica gana casi el doble que la familia típica estadounidense, la gente vota abrumadoramente a favor de pagar más impuestos para mantener mejores servicios públicos. Los republicanos no se lo explican.

La siguiente parada era Florida, el 'swing state' por excelencia siempre alternando entre republicanos y demócratas. Fue un placer pasar de la nieve al "invierno" de 26º a pleno sol; sobre todo mientras FOX News, la cadena de noticias más vista del país, salía a la calle a preguntarle a la gente si seguía "creyendo" en el calentamiento global a pesar de las nevadas. El sur de Florida es políticamente particular: cubanos fervientemente anticomunistas que votan republicano y ancianos judíos millonarios que siempre estarán con los demócratas.

Pero más allá de South Beach o de la Little Havana, a casi cuatro horas de carretera sobre los Cayos, está Key West. Un paraíso turístico lleno de cincuentones blancos bebiendo como si fueran los sanfermines, y comportándose también como si fueran los sanfermines. Tal vez sea por el tiempo que Hemingway pasó entre ellos. Y en el mismo estado en el que de cada cuatro habitantes uno es hispano, la gente pasea con camisetas que dicen "¿Por qué demonios tengo que pulsar uno para que me atiendan en inglés?" o que sobre un mapa del país blanco escriben "Estamos completos, jodéos". Como digo, un país de contrastes.


jueves, 22 de enero de 2015

Obama sin complejos

Obama está volviendo a verle el lado dulce a la política. Después de un año repitiendo machaconamente sus éxitos económicos sin ningún efecto, ahora inexplicablemente los estadounidenses comienzan a creérselo: hacía 18 meses que su popularidad no llegaba al saludable 50% en el que ahora está. Parece que por fin el ciudadano medio percibe que la cosa está mejor y eso es lo que permitió a Obama el martes subir relajado y confiado a la tribuna para dar su discurso del Estado de la Unión.

Un  discurso que podría titularse como aquel anuncio de Ronald Ragan "Amanece en América" por sus generosas dosis de optimismo y esperanza en el futuro. Obama empezó diciendo que estos 15 años de siglo XXI no han sido fáciles con terrorismo, guerras y recesión, pero que "hemos cambiado de página". Ahí comenzó un relato convincente de sus logros, algunos indudables como la creación de empleo más fuerte desde 1999  o la reducción del déficit.

No hubo ideas revolucionarias pero si más testosterona de la que nos tiene acostumbrados: rapapolvos a la nueva mayoría republicana y amenazas de vetar lo que no le guste. Propuestas sociales de subir el salario mínimo y hacer gratuita la universidad pública. Pero lo verdaderamente relevante fue el tono. Desafiante, guerrero y sin complejos.

Hasta se permitió su chiste, un pescozón a los republicanos que fue casi lo que más me gustó. Una pequeña chulería: "No tengo más elecciones en las que competir - y ante el aplauso añade - Lo sé porque ya gané las dos veces".

A pesar de sus llamadas a la cooperación entre los partidos, se nota cierto cinismo. Cosas de llevar seis años viendo el gobierno de cerca. La retórica, eso sí, de la misma excelente calidad de siempre.

Podéis encontrar el vídeo completo del State of the Union y estos son los textos en inglés y en español.


domingo, 18 de enero de 2015

Los hispanos siguen siendo irrelevantes para los republicanos

En 2008 Obama se hizo con el voto de dos de cada tres hispanos y en 2012 el presidente aumentó aún más su ventaja, llevándose más del 70%. En esas elecciones los hispanos formaron un 10% del electorado y resultaron particularmente decisivos en estados claves como Florida o Colorado. Tras aquel segundo vapuleo presidencial, el propio partido republicano hizo un doloroso examen de conciencia sobre lo mal que lo había hecho con los hispanos.

El papel lo aguanta todo y en papel se quedaron las buenas intenciones. No han podido o no han sabido acercarse a los hispanos y la posición del ala dura contra cualquier tipo de reforma a favor de los inmigrantes ilegales no facilita las cosas. Pero luego está el tema de los símbolos, los mensajes, los gestos.

Una vez más, el partido republicano ha excluido a Univision de sus debates de primarias. De los 12 debates, ninguno se celebrará en la cadena que llega al 96% de los 12 millones de hogares hispanos. Puedo imaginar la lógica del argumento republicano: no hay muchos votantes de primarias republicanas en la audiencia. Sin embargo pierden otra vez la oportunidad de hacer un gesto. A los demócratas no se les pasa nunca: ya tuvieron debate en Univision en 2008.

viernes, 16 de enero de 2015

El próximo presidente se escribe en pasado: Bush, Clinton, Romney...

A veces parece que hemos vuelto a 1992: Bush contra Clinton es el tema de moda. Sólo que este Bush es Jeb, hijo y hermano de presidente, y esta Clinton es la de siempre, la mujer de Bill Clinton entre otras muchísimas cosas. Lo de Hillary Clinton contra Jeb Bush tiene algo de conflicto dinástico y además refuerza el tufillo a antiguo que están tomando los primeros momentos de las elecciones presidenciales de 2016.

De lo bueno y de lo malo de apellidarse Bush ya hablé hace unas semanas y de Hillary poca novedad hay que contar salvo que parece dispuesta a repetir sus errores pasados. En los medios políticos ya se leen frases como "sabemos que muy probablemente no tendrá ningún rival real en las primarias demócratas y eso le permitirá centrarse en las generales mucho antes que ningún otro".

Falso: con toda seguridad tendrá un rival, uno que ahora no parezca real pero... que en cuanto ella comience a "centrarse en los generales" ganará terreno. ¿Por qué? Porque cuando te "centras" en las generales asumes un discurso y unas promesas que son atractivas para el votante independiente y moderado que decide las generales. Un discurso y unas promesas que dejan frío cuando no cabreado al votante demócrata que es, no lo olvidemos, quien vota en las primarias y quien decide el candidato del partido.

Ya he contado aquí unas cuantas por qué creo que Hillary no puede ganar, que tiene mucho que ver con que a la gente no le gustan mucho los productos antiguos. Jeb Bush suena de otra manera, hablando en español y con sus opiniones muy hacia el centro del partido republicano, pero el olor a naftalina que echa Hillary va mucho más allá de su apellido. La cosa de momento va funcionando y ni un demócrata se mueve. Pero recordemos como acabó 2008...

Tal vez este ambiente de 'revival' sea lo que no hace más que levantar cadáveres políticos de sus tumbas. El último es Mitt Romney, dos veces candidato y dos veces perdedor. Quiere ir a por la tercera y por cada líder republicano que lo apoya hay tres diciendo por las claras que es un tipo excelente y maravilloso y que debería quedarse calladito y no molestar. Tendría interés ver por dónde se divide el establishment en un enfrentamiento entre él y Jeb Bush.

Los republicanos ven cómo desfila también el gobernador de New Jersey Chris Christie, algo hundido, y se dan cuenta de que por el momento no les salen más que candidatos centristas. Tal vez si ese sector se divide es el momento para un candidato conservador: el pastor Mike Huckabee se deja querer para un nuevo intento y lo mismo el ultracatólico Rick Santorum. De momento, en ambos lados, se ven las mismas caras de siempre. Pero aún es muy pronto... queda poco más de un año para los caucus de Iowa.

martes, 16 de diciembre de 2014

Jeb Bush for President: ¿no hay dos sin tres?

Jeb Bush ha anunciado oficialmente que quiere ser presidente. O más exactamente que ha "decidido explorar activamente la posibilidad de presentarse". Es lo más cercano a un paso al frente que se puede lograr a estas alturas de la película. De ser elegido, Jeb sería el tercer presidente de la familia pero aún más importante: los tres últimos presidentes republicanos serían el padre y sus dos hijos.

Y tú dirás, ¿cómo? ¿Cómo el historial familiar no supone una losa insuperable para sus ambiciones? Pues te sorprenderá saber que el apellido Bush va a ser el menor de sus problemas. Para empezar, si acaba enfrentándose a Hillary Clinton el problema de convertir la presidencia en algo hereditario desaparecerá: lo que todos hacen es como si nadie lo hiciera. Y luego está lo de que el odio que suscitó el presidente Bush hijo en su día ya ha amainado: está en su máximo de popularidad de los últimos 9 años. Bush padre, el mismo al que ni reeligieron, tiene unas cifras de aceptación propias de una estrella del rock.

Así que si Jeb Bush no tiene éxito en el camino de sus mayores no será por Iraq, ni por Guantánamo, ni por Katrina, ni por el hundimiento de la economía. De hecho el apellido ayudará: le pondrá en contacto con la formidable red de donantes que cultivaron los dos presidentes. El problema de Jeb Bush vendrá de otra lado, de su derecha.

Es toda una ironía: los principales obstáculos que Jeb tiene para alcanzar la presidencia son las mismas cosas que harían de él un buen candidato. Me explico: con su mujer hispana y su perfecto español, puede hacer mella en la ventaja que ha dado a los demócratas las dos últimas elecciones. No es cosa de estética, sus postura acerca de la reforma migratoria es verdaderamente progresista. También sus ideas sobre educación, incluyendo la implicación del gobierno federal y recortando la autonomía de los estados y consejos electorales. Poco republicana y muy popular.

Son sólo dos ejemplos, pero muy ilustrativos. Dos medidas populares y que podrían ayudar a un candidato republicano a llevarse de calle a los votantes indecisos que deciden las elecciones presidenciales. Sin embargo, son las mismas dos medidas que podrían hundirle en las primarias republicanas y sin ganarlas, no se puede llegar a la presidencia. Regularizar indocumentados es mentar al demonio entre los conservadores que deciden los vitales caucus de Iowa o la trascendental primaria de South Carolina. Limitar la autonomía escolar no va a sonar muy bien a los votantes rabiosamente independientes de la primaria republicana de New Hampshire, fundamental para un candidato medio centrista como Jeb.

Aún así, se ha decidido, y es admirable. La última vez que puso su nombre en una papeleta ni siquiera existía facebook, el medio que ha escogido para comunicar la noticia. Tiene garantizado dinero y apoyo institucional, además de ser exgobernador de un estado que es casi garantía de victoria nacional para un republicano: Florida. Sería un candidato formidable pero, ¿conseguirá pasar el test de 'los suyos'? Lo sabremos dentro de poco más de un año: en enero de 2016 empiezan los caucus.



jueves, 6 de noviembre de 2014

La paradoja Juncker: siempre pierde la UE

Tiene gracia el asunto de Juncker, hay que reconocerlo. Sobre todo por el encanto de esas historias que "todo el mundo sabía". Todo el mundo sabía que Luxemburgo está feliz de ser el paraíso fiscal de la Unión Europea y que gran parte de la prosperidad (mucha) de este 'estadillo' se basa en escamotear a sus socios. ¿Cómo? Permitiendo a grandes empresas pagar allí de baratillo los impuestos que debieran haber dejado por sus ventas en el resto de países de la Unión. Todos lo sabían pero lo que cuenta es tener el papel y eso lo ha conseguido el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación o ICIJ. Tres hurras.

Y es bien irónico que esto le pueda costar el puesto a Juncker, el primer ministro luxemburgués que montó el sistema defraudador y que hoy preside la Comisión Europea. Toda una metáfora del gran problema de la Unión : la misma persona juega en diferentes momentos el rol del jefe de estado miope que trata de sabotear la unión para ganar en el corto plazo y el de directivo comunitario que intenta hacerla avanzar en una dirección que beneficie a todos los socios.

Aunque su conversión sea más o menos reciente, Juncker ha empezado a encabezar la Unión con unos aires europeístas y enérgico no vistos desde los tiempos de Jacques Delors. Desafiante y casi impertinente con el 'otro bando', el de los jefes de estado que se niegan a ceder competencias o a cumplir las normas a las que ya se comprometieron, Juncker anticipaba una nueva etapa de activismo que hace mucha falta en el anquilosamiento comunitario. Sin embargo, su pasado al servicio de los intereses contrarios le hace tropezar antes de empezar.

Aplaudiendo el fantástico trabajo periodístico que ha revelado el escándalo de Juncker, es difícil pasar por alto que quienes más tienen que ganar con su caída son precisamente aquellos que patrocinan una Unión torticera y corta de miras donde el esquema luxemburgués es la aspiración de todos los estados. Sorprende que la catarata de revelaciones sobre el pasado de Juncker, de firma casi siempre británica, refuerce a aquellos que quieren en la comisión otro oscuro burócrata sin carisma ni energía como los de los últimos años. Alguien que no haga sombra ni dé ruido y que se adapte bien a esa Europa en la que lo único común va a ser los mercado.

(1) Ya escribí sobre los ataques a Juncker en el pasado porque la verdad es que él no me gusta, pero sus enemigos me gustan menos aún.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Las 5 claves del desastre demócrata: el fin de la era Obama

Lo de anoche fue menos una batalla que un linchamiento. Los demócratas pierden el control del Senado tras ceder siete escaños. Los republicanos amplían su ya considerable ventaja en la Cámara de Representantes. Es el fin de la era Obama: nada de lo que se proponga hacer saldrá adelante. Si cualquier presidente es un 'lame duck' o pato cojo en sus últimos dos años, Obama es un pato que va arrastrándose.

En desventaja: el Senado es la más simbólica de las derrotas pero aquí lo tenían difícil. Esta cámara se renueva por tercios cada seis años y este año le tocaba la reelección a los que habían llegado en 2008, un año en que la victoria de Obama arrastró mucho más voto demócrata que habitualmente. De los 13 asientos verdaderamente en juego, diez estaban en manos de los demócratas. Así es mucho más fácil perder.

Un electorado blanco y viejo: para los demócratas es un verdadero drama. Los votantes republicanos son fieles mientras que elementos clave de la coalición demócrata sólo votan en año presidencial y deciden quedarse en casa en las elecciones de mitad de mandato. El mejor ejemplo es el de los votantes jóvenes, un grupo particularmente pro-demócrata. Los votantes entre 18 y 29 representaron un 13% del electorado mientras que en las últimas presidenciales eran el 19%. Lo mismo se puede decir de latinos y afroamericanos: votan demócrata pero cada cuatro años más que cada dos.

Obama: más de la mitad de los estadounidenses suspenden a Obama y eso se nota. El presidente ha hecho lo posible por parecer invisible esta campaña, principalmente porque así se lo han pedido sus candidatos, pero no ha bastado. La campaña republicana se ha basado en hablar de él y de cómo el demócrata X era el mejor amigo del presidente. Ha salido bien. Ahora Obama tiene que asumir que conseguirá poco o nada del Congreso republicano y que tendrá que usar su veto para para las propuestas más ambiciosas de los legisladores. Empieza una nueva era.

Así son las midterm: tampoco hay que extrañarse tanto, las elecciones de mitad de mandato son un desastre para el partido del presidente salvo en casos muy excepcionales (estoy pensando en las que se celebraron poco después de los ataques de 11-S). Es cierto que lo del Senado duele porque los demócratas no tenían malos candidatos y que perder la gobernación de un estado tan azul como Massachusetts es tremendo, pero han salvado algunos muebles.

¿Y ahora qué? Pues ahora a pensar el las presidenciales de 2016. Un probable candidato republicano como el senador de Kentucky Rand Paul ya está intentando culpar del desastre demócrata a la probable candidata del partido, Hillary Clinton. La campaña para la Casa Blanca empieza hoy mismo, con los candidatos reunidos en sus cocinas decidiendo si dan o no el salto. En el Senado será mal año para los republicanos, que se jugarán muchos asientos que hoy tienen. Pero si logran la presidencia y aguantan las dos cámaras podrán imponer su agenda sin miramientos.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Adiós, Ana

Fuera de un golpe militar, Ana Botella sólo podía llegar a alcaldesa por accidente y fue eso lo que pasó. Se coló en el ayuntamiento por la puerta de atrás y supongo que algunos pensaron que a lo mejor resultaba ser lo que no parecía. Pero no, resultó ser justo lo que parecía e incluso con las inmensas tragaderas que tiene Madrid para lo popular, al alto mando marianista le ha parecido demasiado.

Pero además de su escaso talento para la política, lo que ha descabalgado a Ana Botella es un ataque fulminante de no ser Gallardón. Esto es, de no tener la flor en el culo que ha tenido toda la vida el hoy ministro. A una Botella casi recién llegada se le monta una tragedia enteramente gallardonesca en el Madrid Arena y nadie dice ni media: una imprudencia permitida, apadrinada y consentida por el núcleo duro del antiguo alcalde. Luego se mete en defender a golpe de cup of coffee una olimpiadas que probablemente no le importaban un pito y que eran, de nuevo, expresión de la megalomanía de su antecesor. Y para colmo le cae esta epidemia de ramas asesinas, la clásica desgracia que tiene algo de negligencia pero lo suyo de mala fortuna.

Porque estas cosas a Gallardón no le pasaban. O a lo mejor sabía escurrirse mejor, porque es indiscutiblemente más listo que Botella para los asuntos políticos. O a lo mejor El País y la SER le rascaban tanto la espalda que ni nos enterábamos, cuando les parecía la encarnación ni más ni menos que de la derecha europea, moderada y respetuosa. Su sueño popular que se les ha vuelto pesadilla al llegar a ministro, deseoso de enmendarse con la derecha poco europea y nada moderada ni respetuosa que aún tiene su influencia en el PP.

Sólo la casualidad podía ponernos de alcaldesa a Ana Botella, pero eso ya le dejó el karma tan revuelto que las desgracias le han desfilado todas juntal. Rama a rama.

domingo, 7 de septiembre de 2014

París es siempre lo mismo, ¡Viva París!

A París hay que venir todos los años, no vaya a ser que cambie un poco. Como europeos de pro, esta es nuestra meca: del mismo modo que Nueva York es la gran ciudad estadounidense aunque Washington despache los asuntos de gobierno, París es el alma de Europa aunque los fondos de cohesión se repartan en Bruselas y las decisiones se tomen en Berlín. De Londres, mejor ni hablar.

Así que yo predico con el ejemplo y vuelvo todos los años convencido de que cada vez pongo mejor acento y que las tres semanas que pasé como estudiante en la Alliance Française en 2006 están dando fruto tardío. Y me encuentro todo igual y me encanta: empiezo el mismo recorrido de siempre haciendo zigzag por el Sena y no cojo el transporte público ni un poco para no perderme ninguno de esos pisos en los que me veo viviendo desde hace años. Compruebo también que los camareros siguen siendo igual de impertinentes y que me sigue dando igual: yo podría vivir aquí seis meses sólo paseando y sin juntarme mucho con nadie.

Me encanta París como un decorado. A los edificios monumentales les va bien el tipo de gente que pasea por la calle con aire de ser de aquí. También es cierto que parece que a la Francia de ahora, con su anquilosamiento económico y otras desgracias, le cuesta cada vez más llenar esa carcasa impoluta y gloriosa que tiene por capital. El legado en mármol de las glorias revolucionarias y reaccionarias se lleva mal con el presente, pero no pierde ni un poquito de brillo y eso es lo mejor que tiene París. Las apariencias se mantienen pase lo que pase, placa a placa.

Pero no corramos a enterrar a Francia por todo lo que fue, que es mucho. Aquí la especialidad de la casa es reinventarse para seguir igual. De corderos complacientes en la Segunda Guerra Mundial se las apañaron para emerger si no vencedores, al menos con la insolencia de los vencedores; todo merced a un número mínimo de arrojados comunistas a los que la posguerra no dejó nada. También pareció luego que el mastodóntico estado gaullista acabaría derribado por los del flequillo y en vez de eso crecieron para heredarlo y resultó que a Mitterrand le iba todavía mejor aquella pompa imperial.

Y así siempre. Cómo me gusta París, hay que venir todos los años.

viernes, 22 de agosto de 2014

Reencuentro con España

Me he encontrado a España un poco menos ceniza, pero igual de revirada. Me cuentan que las cosas van mejor, algo mejor, un poquito mejor, apenas nada; pero me hablan de la economía y de la política como quien habla del tiempo, que puede uno intentar pronosticarlo pero no controlarlo. Que si le da por llover llueve y es lo que hay. Que si resulta que hace sol, esa suerte que tenemos. Pero que somos irrelevantes o peor, impotentes.

Me hablan de los políticos como de una desgracia bíblica permanente que hay que sobrellevar lo mejor posible. Y eso que tengo mi cuota de simpatizantes de Podemos, pero ni siquiera estos me parecen entusiastas. "Dan caña, y eso hace falta", me dicen. Como si la caña fuera lo único a lo que se puede aspirar. Y a lo mejor es verdad. 

España hace rato que ha dejado de ser dócil pero sigue igual de resignada, es un animal herido. Está tan rabiosa como la dejé, pero no confía en nadie. No hay mesías de ninguna clase, ni siquiera tipos honestos. Nadie tiene el beneficio de la duda. El escepticismo es salvaje y rampante, y parece a la vez la única opción razonable y la realidad más aterradora.

Da pena volver a un país en que nadie cree en nada. Nada por encima del nivel de la calle, nada que salga en televisión, nada que se proponga hacer nada. Resignación, estoicismo y rabia a raudales. Es un mecanismo natural: hay que tener cuidado porque la fila de los oportunistas es tan larga como la de los parados de 48 años que piensan que ya nunca volverán a trabajar, cuyas parejas e hijos han aceptado que ya no volverán a trabajar.

Las cosas van a mejor, yo también creo. Pero ya decía Carlos Goñi que el tiempo es el tiempo y él decide. Resignación.

viernes, 15 de agosto de 2014

Bronx: pedazo de cielo - Sebastián Vallejo

N. del E.: mi amigo Sebastián Vallejo se siente inexplicablemente irritado por mi defensa de Queens. Reproduzco aquí en su totalidad su guía del Bronx, otra parte esencial del Nueva York olvidado. Sebas tiene el cuajo de no haber incluido el estadio de los Yankees pero por lo demás le hace justicia a su barrio que es también mi segundo barrio. A todas sus recomendaciones, yo me sumo. Encuéntrenle en su twitter @vallejo086 y en su siempre recomendable columna en El Telégrafo.

Me siento ofendido por los escritores de guías turísticas que han creado un imaginario deprimente alrededor del Bronx. Ese“manténgase alejado” que incluye un paseo en bus donde muestran a los turistas blancos donde viven, sobreviven y mueren los negros y los latinos. El bus no hace paradas. Ni en los semáforos. El mismo editor de este blog, entre su politicalcorrectness y humor fácil, recuerda la vulgar construcción semántica del borough que vio nacer a grandes personalidades, entre ellas a JLofrom the block (el block era el Bronx). Y mientras se vanagloria de Queens, reducto de compatriotas, tresmildolaristas, estudiantes y jóvenes profesionales en búsqueda de lo affordably hípster, se olvida de ese pedazo de cielo en Nueva York que lo vio crecer profesionalmente.

Entonces, el precio que paga el Bronx viene de ese ideal hollywoodense de un Nueva York reducido a Manhattan, de un Bronx reducido a eso de donde todo el mundo quiere escapar. Paga el precio de no acomodarse al sistema. Pero los que decidimos darle su oportunidad, pudimos recoger esas sutilezasque se le escaparon al hombre blanco.

El gran Bronx Zoo
Más de 100 hectáreas de pura naturaleza (y merchandize)donadas generosamente por la Universidad de Fordham. Y es que lo que le falta a Manhattan, le sobra al Bronx: espacio. Uno de los mayores del mundo, el zoológico de Bronx tiene exhibiciones para todas las estaciones. En verano, no faltarán los elefantes, las jirafas, los rinocerontes, los leones, y cualquier otro animal de The Lion King que se acuerden. Todos convenientemente fuera de jaulas. Bueno, jaulas al fin en tanto que no pueden salir. Pero las extensiones que les dan hacen el paseo en la monorriel obligatorio para poder apreciarlos en su majestuosidad (uno no entiende lo alta que es una jirafa hasta que está parado al lado de una jirafa). Y si lo suyo es el invierno, pues ver al tigre siberiano o a un leopardo blanco es casi un privilegio. Con un zoológico casi desierto (nadie va al zoológico en invierno) pueden pasarse horas frente a las exhibiciones descubiertas donde la nieve ya se ha asentado y Leo, un leopardo de nieve, se confunde entre la blancura. A esto se le puede sumar un paseo por una selva artificial para gorilas (es una selva artificial, es una selva… ¡artificial!), o la exhibición de aves donde vuelan libres, o la casa de los roedores (“The houseof Mouse” como para disneyficarlo) donde también hay algunos que logran librarse. Mariposario, paseo en camello, hasta un safari con dinosaurios. Si son padres, ya estarán preparando maletas. Y si no se han convencido ya, puede que hasta vean a un loco tratar de acariciar a un tigre siberiano (no le fue bien) o que se escape una cobra egipcia. Cosas que pasan en el zoo. 

El Jardín Botánico de Nueva York
Otras 100 hectáreas donadas por la Universidad de Fordham (me pregunto qué será de esta gran institución académica). Qué decir sobre este lugar. Si no eres alérgico al polen y eres un fan de la arquitectura neoclásica, este es tu sitio. Hay flores. Y flores. Y más flores. Hay arreglos florales. También hay invernaderos. Los cuales están llenos de flores. También hay plantas. Y muchos colores. Y todo huele bien o huele mal. Pero esperas que en cada esquina alguien esté dispuesto a pedirte la mano. Es música Pop con comedia romántica. Y si quieres una velada con final feliz, no está de más pasarse por aquí antes. Vibran los corazones.

La Cabaña de Edgar Allan Poe
En parte de lo que alguna vez fue el feudo de la familiaFordham, un parque poco encantador con mucho de historia. Es que en una de sus esquinas, cercado por una verja metálica que sugiere los niveles de inseguridad del barrio (lo que no será impedimento para un verdadero amante de la literatura), está la Cabaña en la que vivió Edgar Allan Poe.  Modesta y encantadora, ‘Lenore. Fue la cabaña donde escribió el poema “Annabel Lee”. Fue la cabaña donde escribió “La cabaña deLandor”. Y fue la cabaña donde vivió EDGAR ALLAN POE,nevermore.

La Universidad de Fordham
La universidad jesuita por excelencia. Como en cualquier pueblo chico de Iberoamérica, todo a su alrededor lleva el nombreFordhamFordham roadFordham Plaza. Fordham Station. El barrio se llama Fordham. Con una cerca metálica bastante alta y conspicua, si logran sortear a seguridad, se encontraran antes uno de los campus universitarios más hermosos de Norteamérica. Alma Mater de becarios Fulbright y seudoblogeros. Alma Mater del dueño del Banco Santander. Sitio donde se filmó la película “Beautiful Mind”, en invierno es un postal. Manteniendo al ascetismo jesuita, las estructuras tipo monasterio medieval se funden con una naturaleza exquisita. Sino para estudiar, ciertamente poder pasear distendido por la Universidad, solo para ver y tomar unas cuantas fotos para ponerlas de fondo de pantalla, tomar el Metro North hasta su parada vale la pena. Procura llamar antes para que te dejen pasar. Mientras más cerca del lado oscuro del espectro cromático te encuentras, más asegúrate de llamar.

Fordham Road
Si tienes un espíritu más aventurero, Fordham Road es para ti.Para los que vienen de las latitudes ecuatoriales entenderán la frase “Precios de Bahía”. Almacenes tras almacenes con la más surtida variedad de ropa boricua y los estilos más atrevidos de la cultura afroamericana, todo en oferta. Siempre. SIEMPRE. Celular barato de dudosa procedencia: check. Play Station 5semi nuevo: check. Zapatos Nyke MJ 2300: check. Coco helado:check. No habrá Black Friday que le pueda con los precios quevas a encontrar ahí. A diferencia de la Universidad de Fordham, la relación con el espectro cromático es inversamente proporcional: mientras más te inclinas hacia el lado oscuro, menor será el precio.

La verdadera Little Italy
Pregunta dónde queda Little Italy y en Manhattan no habrá transeúnte que no responda: en Manhattan. Pero el Little Italyoriginal, Arthur Ave., allá donde se filmó parte del El Padrino, queda en el Bronx. Así es, una calle que en los festivales de otoño se prende con todo lo que la cultura italiana en Nueva York te puede ofrecer: pasta, pan, embutidos, gelato, aceite de oliva (¡Oh! La blasfemia). Pintoresca y segura mientras todavía haya luz, Little Italy, este secreto neoyorquino superará con creces cualquier calle adornada para turistas en Manhattan. Por la noche, frecuentar uno de los tantos bares estudiantiles (de precios más que cómodos) que quedan en la zona te garantiza buena vibra y persecución policial simultánea en las pantallas de televisión como en las afueras del establecimiento. La verdadera experiencia surround.

Riverdale
Una joya en el oeste del Bronx, al oeste de Broadway y al oeste de la línea 1, Riverdale se extiende, con sus sinagogas, sus templos ortodoxos, sus Colleges para niños bien (pijos), y sus restaurantes de comida china. Con tiendas de comida orgánica accesibles, licorerías accesibles, restaurantes accesibles y de porciones abundantes, si lo que quieres es alejarte del mundanal ruido, aquí es donde. Con Van Cortland, el parque más grande de la ciudad de Nueva York (toma eso Central Park), puedes disfrutar de nature walks entre bosques, campos de golf y establos. Para los entusiastas de la bicicleta, una vez al año se organiza el Tour de Bronx. O si simplemente quieres saber cómo viven las familias con hijos, algo más cercano al estilo de vida americano vanagloriado por las películas, este es tu barrio. Seguro y amigable, la hora y media que te tomará llegar a la penúltima estación de la línea 1, valdrá la pena, sobre todo cuando, de regreso al hotel, te des cuenta que, a pesar de tu borrachera, nadie intentará asaltarte. Eso es Riverdale.

martes, 12 de agosto de 2014

Hillary Clinton tiene mucha razón y muy poca vergüenza

Ya he contado por aquí por qué creo que Hillary no será presidenta, pero como quiero que me podáis dar bien el los morros si la eligen, vamos con más.

Hillary Clinton es más lista que el hambre y desde luego sabe leer una encuesta después de siglo y medio en política. Obama es impopular y será difícil que un demócrata gane la próxima elección declarándose su heredero. Todos los candidatos tendrán que distanciarse en mayor o menor medida pero Hillary ha empezado demasiado pronto, demasiado fuerte y en un tema en el que tiene mucho que perder.

Dice Hillary en una entrevista que el mantra de Obama en política exterior "Don't do stupid stuff // No hagas idioteces" no es suficiente. Que eso ni es doctrina ni es nada y que los países necesitan principios en su acción exterior. Y Señor, qué razón tiene. Obama no tiene agenda internacional y va saltando de crisis en crisis intentando hacer el menor ruido posible, mientras deja además que se le suban a las barbas. El único problema: qué Hillary Clinton fue durante cuatro años la arquitecta del "Don't do stupid stuff" como secretaria de Estado y comulgó con todo. Cuando critica la falta de apoyo inicial a la oposición a Assad y cómo los radicalizó, parece olvidar en qué silla se sentaba durante los dos primeros años del conflicto.

A la 'pre-candidata' ya le están cayendo palos desde el círculo cercano al presidente y haría bien en mirárselo porque la raíz del Partido Demócrata, la gente que se ocupa de llamar a las puertas de los votantes y que clava carteles electorales en su jardín, sigue siendo muy de Obama. ¿Algo desencantados? Desde luego; ¿Entregados a Hillary? Lo dudo; ¿Dispuestos a echar basura encima al presidente? En absoluto.

Esa gente es la que al final acaba decidiendo las primarias: con su dinero, con su esfuerzo y con sus votos. Y si no estaban muy seguros de que Hillary fuera de los suyos en 2008, ahora sólo es ocho años más vieja. Seguro que el establishment la adora, como la adoraba entonces, pero recordad cómo acabó aquello. Hillary no puede ser la candidata del cambio por razones obvias y es seguro que otro demócrata con un rostro fresco jugará ese papel. Ahora también resulta claro que no puede jugar la carta del continuismo, la única baza que tiene el vicepresidente Joe Biden. Pese a todo lo que dicen las encuestas, creo que no es una buena posición de salida.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Adiós, Nueva York

Discúlpame, Nueva York, por irme casi sin despedirme. No creas que es por desapego, porque ya te echo de menos. A las cuatro de la mañana de la primera noche del regreso, con el jet lag dispuesto a no dejarme pegar ojo, voy a enmendar el error y a despedirme como te mereces. A poner por escrito lo que ha sido este año de americanear: de vivir y también de sobrevivir, de aprender, de mantener los ojos bien abiertos y sorprenderme sin parar. Gracias por todo.

Me hace gracia recordar todos los años en que no quería otra cosa que vivir en Nueva York. Un poco obsesivo, incluso, buscando cómo sin parar. Y eso que en realidad no te conocía: tenía como tantos otros las postales, las fotos, las citas obligadas... Pero no había pasado esa barrera que te sacude entorno al primer mes, cuando bajas la mirada de las cumbres de los edificios y pasas a fijarte en la gente que puebla las aceras. Todos los que como tú no querían otra cosa que vivir en Nueva York y se parten todos los días la cara para no salirse del mapa.

No me entiendas mal, no. Vivir aquí es lo más grande. Lo único es que no lo pones fácil con tus ritmos y tus precios y tus tormentas de nieve y tus funcionarios bordes y tus sirenas que suenan más alto que en cualquier otro lugar del mundo. Pero qué más da, digo yo, porque eres como la chica más guapa del colegio, la que se puede permitir poner todas las trabas del mundo porque su legión de seguidores no repara en obstáculos. La han visto de lejos y eso basta, y por eso todos seguimos toda la vida un poco enamorados de ti aunque de vez en cuando refunfuñemos.

Así son las cosas. Casi todos los españoles de Nueva York saben ya que la frase "En España se vive mejor" no es un tópico sino una verdad científica, enunciada por Mario Saavedra y Antonio Muñoz Molina entre otros célebres exresidentes. Y no por eso nos gustas menos. No hay nadie que no sepa que eres un gran sitio para vivir bien, tal vez el mejor. También que en ti hay mucho malvivir. Pero todos estamos dispuestos a darte otra oportunidad. A la que nos guiñas un ojo, nos vuelves a robar el corazón. Es una cursilada pero como decían "quien lo vivió, lo sabe".

¿Quién nos puede quitar el orgullo de haberte conocido de verdad? De haberte vivido y sobrevivido. De haberte disfrutado. Gracias por cambiarme la vida. Gracias por todo lo aprendido. Gracias por los buenos amigos de este año. No te confíes, que volveré.

Once a New Yorker, always a New Yorker. 

PD. Por aquí seguiré americaneando en la distancia. Gracias a todos los que me leéis y de verdad que espero que lo sigáis haciendo.

domingo, 3 de agosto de 2014

Cosas que hacer en Queens

Los turistas entran a Nueva York por Queens y se van por Queens. No les queda más remedio porque los dos aeropuertos de la ciudad están aquí pero si no fuera por eso, ni lo pisarían. La culpa la tienen los escritores de guías turísticas, que ya están cansados después de escribir todo Manhattan y no le dedican a veces ni una palabra. Brooklyn sale algo mejor parado con sus hipsters y sus judíos hasídicos; hasta el Bronx suele recibir una mención por el zoo o al menos para decirle a la gente 'manténgase alejado'... pero al este del East River y al norte Newtown Creek se diría que hay un vacío.

Queens paga el precio por ser un lugar donde la gente vive, donde la gente normal vive. Pero para que no cometáis el error de los aburridos escritores de guías turísticas, os voy a decir unas cuantas cosas que os encantará hacer en Queens:

- Astoria
Qué no decir de mi barrio y sobre todo de su verano. Cogiendo la línea NQ podéis llegar al Bohemian Halll, un 'jardín de la cerveza' fundado hace un siglo por inmigrantes checoslovacos donde se puede comer y beber al aire libre, escuchar música en directo y estar fenomenalmente bien. Se come y se bebe muy bien también por 30 Avenue o Broadway al norte de esa línea. Hay que ver obligatoriamente también Astoria Park, bajo los puentes de Hell Gate y RFK. Además de la piscina de verano, tiene grandes vistas del norte de Manhattan enmarcado entre los dos puentes. Si entra hambre otra vez, un paseo por Ditmars Avenue para entrar en alguno de los magníficos restaurantes griegos donde se sirve el mejor pescado 'a la mediterránea' de la ciudad. Para nostálgicos, está la Casa de Galicia en 31st Avenue aunque últimamente se están poniendo exquisitos para dejar entrar a los que no son socios; mejor entonces el CírculoEespañol en Broadway, al que se puede llegar fácilmente desde el metro Steinway. 


- Long Island City
El barrio de moda, sin duda. Desde las fiestas y el arte moderno del Moma PS.1 a las mejores vistas al atardecer en el Gantry Plaza State Park: hay que sentarse tranquilamente en las tumbonas de madera o hacer un picnic en el césped mientras se encienden las luces del Empire State, la ONU, la Liberty Tower o el puente de Queensboro. Para ver bien Manhattan hay que irse de Manhattany en ningún sitio mejor que aquí... Después se puede ir (mejor en taxi, si es de noche) a cenar un sushi buenísimo y tomar una copa en la azotea del hotel Ravel: caro, pero bueno.
 
- Flushing
Al final del verano, Corona Park se convierte en el centro del mundo durante el US Open pero el barrio tiene mucho más: junto al bonito parque donde se celebró la feria mundial está el estadio de los Mets, el equipo de baseball de Queens que tiene la fama de simpático perdedor frente a los poderosos yankees. Unas entradas baratas son un plan fenomenal. Al final de la línea 7 además, está el barrio de Flushing con su inmensa comunidad asiática. Mis compañeras coreanas de la ONU dicen que es lo más parecido que conocen a estar de vuelta en Seúl: para comer y para comprar.

- The Rockaways
Desde la playa abierta de arena blanca de Fort Tilden, se puede ir caminando por el borde del Atlántico observando las magníficas mansiones y el resto de playas de las Rockaways. La zona quedó destrozada por el huracán Sandy pero ahora da gusta verla. Es tan tranquilo y playero que resulta imposible creer que es Nueva York.

domingo, 27 de julio de 2014

Conclusiones precipitadas sobre los canadienses

La primera impresión de un país, casi siempre, te la da un policía aduanero. Es una enorme responsabilidad que muchos de estos agentes no advierten o no toman en serio. Mi primera experiencia personal en EEUU en 2006 fue una larguísima cola y un desagradable intercambio con un agente Asiáticoamericano de muy mal carácter que me mandó a la inspección secundaria. Ahí debió empezar mi temerosa relación con los agentes de la ley de este país, que todavía me dan un poco de miedo por razones que, admito, tienen más que ver con las películas que con la realidad.

Por eso cuando esta semana entré en Canada iba ya preparado para el habitual espectáculo de docilidad, tartamudeo y sordera que suelo protagonizar en estos casos. Pero cuando llegamos a Toronto no esperamos ni cinco minutos y pasamos a ver a una agente sonriente que tras tres simples preguntas nos dio la bienvenida y nos dejó continuar. Parece que este nombre de señor de la droga colombiano que tengo y que preocupa tanto en el aeropuerto JFK de Nueva York no levanta las sospechas canadienses.

Íbamos muy extrañados ante semejante falta de estrés cuando vimos que llegaba el autobús que nos tenía que llevar a la ciudad. Echamos a correr mientras el conductor nos esperaba pacientemente y sólo cuando subimos nos dimos cuenta de que no llevábamos cambio exacto. De nuevo a riesgo de generalizar, diré que teníamos en mente a los conductores de autobuses de Nueva York y su carácter forjado a través de décadas de atascos en Manhattan... por eso nos sorprendió que el tipo, sonriente de nuevo, nos invitara a pasar y nos pidiera que le prometiéramos que si usábamos de nuevo el autobús pagaríamos dos veces. No dábamos crédito.

Nuestra cortísima experiencia con los canadienses es esa, la de gente sonriente y extremadamente educada. Las cifras van mucho más allá: hablan de un país riquísimo pero en el que el dinero está mejor repartido, de unos servicios públicos fuertes y de un pasado de acogida al inmigrante tan amplio como el de EEUU, pero más caritativo a día de hoy. Y por supuesto, retratan a una sociedad en la que también gustan mucho las armas pero cuya cifra de muertes por tiroteo es una anécdota, sobre todo comparada con la del vecino del sur.

Y además de todo esto, dirían muchos estadounidenses, son aburridos. Y les gusta mucho el hockey y el socialismo. Y celebran Acción de Gracias en un día diferente. Es difícil juzgar en tan poco tiempo, pero yo los encontré desde luego más sosegados. También me pareció que el nivel de vida era generalmente alto y el ritmo de vida, bajo. También hacía más frío, como manda el tópico. Y su vista de las cataratas del Niágara es mucho mejor, eso es indiscutible.

jueves, 17 de julio de 2014

Los inmigrantes ilegales de Nueva York: también los españoles

No voy a hablar de José Antonio Vargas, el periodista detenido y liberado esta semana por el hecho de ser un filipino que llegó a Estados Unidos con 12 años y se quedó, ilegalmente, a ir a la universidad para hacerse periodista y ganar un Pulitzer. No, no lo haré porque no lo conozco, pero sí que voy a hablar de los muchísimos inmigrantes ilegales que he conocido aquí.

La mayoría son exactamente como te los imaginas y tienen nombres, ya ves, que se parecen mucho a los nuestros. Son esos que están detrás del mostrador en casi cualquier comercio y que hacen por tanto que un español se sienta en casa en casi cualquier sitio de por aquí. Los Migueles, Juanes y Marías sin los que esta ciudad inmensa no funcionaría diez minutos, porque no habría quien preparara los bagels de desayuno o vaciara las papeleras de las oficinas. No por nada veo cada día carteles de "Se solicita lavaplatos" y siempre están escritos tal cual, sólamente en español.

No lo digo yo, cuidado, lo dicen también los republicanos. El jefe de campaña de uno de los golfos favoritos de este blog, el congresista imputado Michael Grimm, ni siquiera se molesta en negar las acusaciones de que su jefe tenía empleados a inmigrantes ilegales en su negocio: "dime un empresario de Manhattan que no lo haga", dice. Y se queda tan tranquilo, porque además es verdad. La verdad que todo el mundo sabe, incluidos los votantes.

Lo que parecemos no pensar es que también lo saben en San Pedro Sula, Honduras. Y también en Michoacán y en Guinea Conakry y en Bangladesh. Son cosas que "se saben": en todo el mundo "se sabe" que aquí hay trabajo para quién lo quiera y que se vive mejor que en esos sitios. Y que no tener papeles es problema para entrar y para salir, pero no para estar y trabajar. Y también que hay un sitio en Queens que "se sabe", que todo el mundo sabe, que por un módico precio te dan una tarjeta de la seguridad social falsa. Una tarjeta que no da derecho a nada salvo a pagar impuestos, pero que algo es.

Pero lo que mejor "se sabe" es que da igual lo alta que sea la valla. Mientras de un lado del muro la vida sea tan diferente a la del otro ya podemos gastar millonadas en alambradas y hasta fosos con cocodrilos que no va a importar, sea en el paso de Nogales en Arizona o en el del Tarajal en Ceuta: el hambre es lista y siempre encuentra otro lugar. Al que estuvo dispuesto a cruzar el Sáhara o a vérselas con los cárteles mejicanos, una vida de lavaplatos y la difusa amenaza de una improbable deportación no le puede dar más igual. Y la valla, en cuanto que último obstáculo, más todavía.

Tal vez lo que no "se sabe" igual de bien es que en esa comunidad inmensa y escondida hay muchísimos españoles. Los que se apuntan a una academia oscura para poder entrar a servir copas con visado de estudiante y los que no pueden volar a casa porque saben que no entrarán otra vez. Los que se van a Canadá cada tres meses y cruzan las cataratas el Niágara para volver a entrar de turistas, esperando que el agente vea un pasaporte de la UE y no haga muchas preguntas. Los multilicenciados trabajando de cualquier cosa que dicen "total, ¿qué es lo peor que puede pasar?, ¿que me deporten?" Pues sí, yo que soy un afortunado que está aquí legalmente, y he conocido ya unos cuantos.


viernes, 11 de julio de 2014

Aprendices de campañas sucias

En las primarias republicanas del año 2000, la campaña de George W. Bush hizo correr el bulo por Carolina del Sur de que su rival John McCain tenía una hija ilegítima negra. En las demócratas de 2008, Hillary difundió una foto de Obama con turbante y uno de sus subalternos sacó a relucir sus coqueteos con las drogas. Lo peor de todo este absurdo asunto de la presencia de Pedro Sánchez en la asamblea de Cajamadrid no es el navajazo traicionero, sino que no hayan encontrado nada mejor que esta idiotez. Probablemente confirma mis sospechas de que Pedro Sánchez es tan aburrido como suena.

Hace varios años un viejo sindicalista madrileño tuvo a bien educarme en el entramado infernal que era el gobierno de Cajamadrid. Pese a sus esfuerzos y gran conocimiento del tema no me enteré de mucho, pero hay algo que me quedó bien claro: después de elegido el consejo de administración, la Asamblea General pintaba bien poco. Marcar a Pedro Sánchez como 'blesista' es un absurdo tan grande como la hija ilegítima de McCain, sólo que tal vez menos efectivo.

Si de alguna indicación sirven las primarias estadounidenses, es necesario aclarar que son mucho más viscerales que las generales. En estas últimas los candidatos debaten modelos de gobierno, posibles soluciones y en el mejor de los casos filosofías políticas. En primarias, por definición, los candidatos republicanos o demócratas están de acuerdo en el 95% y las cuestiones de matiz aburren al electorado; por eso se convierten en salvajes batallas de personalidad. Todos esos que ahora pontifican en la radio acerca de la autodestrucción del PSOE no han debido fijarse en una primaria en su vida. ¿Ganó Obama las de 2008 por su plan de reforma fiscal? ¿O tal vez fue porque las convirtió en un referéndum sobre quién representaba el cambio ante una candidata que llevaba un siglo en el candelero?

Esto del guante blanco debe ser cosa la falta de experiencia, porque las primarias han de ser sangrantes o no ser. Que vayan advertidos.


lunes, 7 de julio de 2014

Lo que yo recuerdo de Pedro Sánchez Castejón

La primera y única vez que entrevisté a Pedro Sánchez él era un concejal de segunda en Madrid y yo tenía mucho más pelo. No recuerdo siquiera el tema: parquímetros, festivales de verano... quién sabe. En cualquier caso no era nada crucial en la agenda municipal porque si así fuera no lo hubiera llevado entonces Pedro Sánchez. Tal vez el signo definitivo de la escasa consideración que le tenían en el grupo municipal es que le dieran su número particular al periodista de una tele local, como hicieron. La razón de existir y fin último de un gabinete de prensa político siempre es que no te los saltes pero se ve que en el caso de Pedro, les daba igual.

Lo que hasta ese momento momento pensaba de él es que no era de los que hablaba más en el pleno pero sí de los que hablaba mejor. Claro que en el yermo panorama del socialismo madrileño, eso no era entonces ni ahora mucho decir. Sé que le llamé para que me dedicara cinco minutos y que dijo que sí al momento, lo que era una novedad en mi vida de entonces. También me acuerdo que sonó exactamente como suena ahora: inteligente, afable, estudiado, artificial y con una preocupante falta de espontaneidad.

Lo que mejor recuerdo es que no quedamos en Cibeles ni tampoco en la plaza de la Villa, donde todavía vivía en el exilio todo el ayuntamiento menos Gallardón y sus pretorianos. Quedamos en esa sede paralela que tiene el PSOE en la calle Gobelas, al pie de la carretera de la Cooruña, rodeada de chalés millonarios en la urbanización de La Florida. Algún trabajo electoral andaba haciendo para la reelección de Zapatero y sé que pensé: mira, parece que el ostracismo en que le tienen los lumbreras del PSM no se corresponde con lo que de él piensan en Ferraz. Vete a saber. Entonces el PSM era tan indescifrable y dado al absurdo como es ahora. O a lo mejor yo lo había interpretado mal.

De aquella entrevista hubo poco que reseñar, probablemente porque la especialidad de Pedro Sánchez era entonces y es ahora el ajustarse al guión. Lo vi también cuando a su compañera concejal Beatriz Corredor la hicieron ministra de Vivienda y se lo quiso llevar de Secretario de Estado; la cosa se torció por algún lado y Pedro se quedó en el ayuntamiento de Madrid con sus parquímetros y sus festivales de verano. Cuando pasó al lado del corrillo de periodistas al día siguiente no se permitió ni una coma fuera de sitio. Dijo que había que trabajar por Madrid y que tenía mucho que hacer. No se le escapó ni un chiste ni una risilla, ni un off-the-récord ni un nada. Puro guión.

Recuerdo haber pensado que era un ejemplo de autocontrol, porque aquello hubiera sido un salto muy grande y la decepción se le veía en la cara. Esa disciplina de mensaje es un arte complicado y masoquista, racional, y probablemente muy beneficioso para un político. Sin embargo ayuda cuando además puedes transmitir a la gente que de verdad te lo crees. Pedro Sánchez decía entonces y ahora todas las cosas correctas, pero todavía estoy por escucharle algo espontáneo y ya han pasado unos cuantos años.

domingo, 6 de julio de 2014

Que no te engañen, en EEUU sigue sin gustar nuestro fútbol

A finales del verano de 2006, una multitud de 100.000 personas se reunió en la Plaza de Castilla de Madrid para recibir a la campeona del mundo de baloncesto, fue cuando Pepu Hernández dijo aquello de "Os voy a decir una palabra. Y escuchadla bien, porque va a ser una palabra muy importante: ba-lon-ces-to". La final había alcanzado un 47% de share. Este año el último partido de la final de la ACB apenas llegó al 10%, mientras que la final de la copa del Rey de fútbol estuvo por encima del 60%.

Al público español le interesa mucho España pero poco el baloncesto, al igual que al público estadounidense le interesa su equipo pero poco el fútbol en general. Y los mismos que se equivocaban al augurar una nueva edad de oro para el basket son los que creen ahora que por fin nuestro fútbol ha arraigado en EE.UU. Ni había tanto ba-lon-ces-to ni desde luego se ve por aquí  mucho so-ccer.

Ha habido entusiasmo por el mundial. Los bares de Nueva York se han llenado y abundaban las camisetas pero, ¿qué hay de verdad ahí detrás? Los hispanos lo adoran, desde luego, y al resto les ha parecido entretenido en esta época veraniega en la que ya han terminado el baloncesto, el hockey y el fútbol americano mientras que el baseball todavía está empezando. En el partido clave donde el equipo estadounidense fue eliminado por Bélgica la audiencia no llegó al 10%, tres veces menos de la que, por ejemplo, tiene en España una final de Champions cuando no juega ningún equipo español.

El soccer, sobre todo en la Costa Este, va dejando de ser un deporte al que sólo juegan chicas y tal vez la MSL vaya atrayendo más gente, lo que no es difícil dado la final más vista de su historia tuvo un 1,7% de audiencia y no ha vuelto a lograrlo en los últimos 17 años. De ahí a hablar de una ola de "futbolitis" arrasando el país creo que hay un trecho. A los españoles les encanta ver a Nadal llorar escuchando el himno en París, pero eso no significa que les guste el tenis. No engañemos al personal.

viernes, 27 de junio de 2014

A muerte con Juncker

Así a simple vista, no es que caiga muy bien. Juncker no sólo ha sido el arquitecto del austericidio, sino el autor de la imagen quemejor lo define. Y luego además, claro, que es luxemburgués; es difícil simpatizar con un luxemburgués salvo que te meta en su SICAV. Incluso me parece que puede ser verdad eso que dicen ahora de que es un borracho faltón. Vamos, que no niego Juncker es tal vez un hijo de puta pero, tal cual yo lo veo, es nuestro hijo de puta.

Porque resulta que los grandes partidos europeos se han tomado la molestia, por una vez, de proponer candidatos y organizar debates. Y la gente ha votado sabiendo lo que elegía y Juncker ha quedado por delante de los demás. Lo único que le separa de la silla es la última rabieta británica de una larga lista de rabietas británicas comunitarias y su gran pecado no es ser un borracho o un incendiario, ni siquiera ser luxemburgués. Lo que le frena hoy por hoy es que es europeísta.

Qué idea tan descabellada poner a un europeísta al frente de la Unión Europea. Y ahí está el problema: que en el Reino Unido no se quiere unión ni se ha querido nunca. Lo que desea Londres es un área de libre comercio y nada que se parezca a un proyecto político común. Una aspiración es muy respetable con consecuencias dramáticas: en vez de hacerse a un lado y quedarse como socio económico preferente, el gobierno británico de turno ha hecho de la obstrucción un arte durante las últimas décadas. Para Londres la unión sólo tiene que crecer y crecer para abrir mercados y a más diversidad, más muere la perspectiva de los Estados Unidos de Europa.

Yo soy muy de esa perspectiva, a pesar de todas las decepciones. Me gusta que Europa Occidental siga siendo, en comparación con cualquier otro lugar del mundo, un oasis de libertad, educación, prosperidad y servicios públicos. Y creo que la mejor manera de asegurar que esto continúe así es con una voz única en el mundo y un proyecto común para el futuro.


Europa es terrible hasta que la comparas con el resto del mundo, por eso estoy a muerte con Juncker. Porque tiene narices que de ese currículum oscuro que tiene, la única línea que le vaya a condenar sea precisamente la buena. La negativa del Reino Unido a todo lo que huela a más Europa está retrasando si no a todos los demás, a buena parte. Como en un chiste malo el socio que está saliendo por la puerta quiere dejar puesto al presidente… Si dejamos que esta rabieta acabe como siempre la Unión tendrá a la cabeza a un abstemio, pero ni será unión ni será nada.

miércoles, 25 de junio de 2014

Explícale a un diputado que no debe tener miedo

La próxima vez que intentemos convencer a un político español de la necesidad de listas abiertas y primarias, tal vez deberíamos empezar por decirle que su puesto de trabajo no peligraría a consecuencia de ello. Podríamos citar el ejemplo de Estados Unidos, donde sólo un 7% de la población dice confiar en el Congreso pero sin embargo alrededor del 90% de los legisladores son reelegidos.

Ayer, jornada electoral, tuvimos dos buenos ejemplos: El senador republicano Thad Cochran, que lleva 36 años en la silla, se deshizo del tipo que trataba de derribarlo desde la derecha en las primarias republicanas. Al mismo tiempo el demócrata Charlie Rangel, que lleva representando a Harlem en el Congreso 43 años, se salvó por poco del desafío en la primaria demócrata del político dominicano más poderoso de Nueva York, Adriano Espaillat.

En el fondo las dos historias tienen mucho que ver. Para empezar en ambos lugares las primarias lo son todo: es prácticamente imposible que un republicano gane en Harlem y es igual de difícil que Mississippi elija a un senador demócrata. Y para seguir ambas historias dejan claro que aunque en política David gana a veces a Goliath, eso sucede poco y casi siempre porque Goliath está tan fuera de la realidad que no ve venir la pedrada. Los políticos tienen un poderoso instinto de superviviencia y no se dejan sorprender tan fácilmente.

Así que no teman, señores diputados, que por lo que parece tienen más posibilidades de caer en desgracia con el líder en el sistema actual que de recibir una patada directamente de los votantes. Piénsenlo bien porque anoche un conservador sureño de Mississippi ganó las primarias republicanas movilizando el voto negro y el anciano congresista de Harlem volvió a demostrar que su distrito es cada vez menos negro pero que todavía no es suficientemente Bronx como para elegir un dominicano. ¿He mencionado que el congresista en cuestión ha ido de escándalo en escándalo por no pagar impuestos, no declarar bienes y muchas otras tropelías? En definitiva, políticos españoles: dense una oportunidad.

martes, 17 de junio de 2014

Por qué Hillary Clinton no será presidenta

Lo he puesto así de claro y así de fácil para que me podáis dar bien en los morros si el 20 de enero de 2017 resulta que sí, que jura el cargo. Pero yo creo que ni será ni debe ser, aunque no son muchos los que están de acuerdo conmigo: el 80% de los estadounidenses cree que es probable que se lleve las primarias demócratas y un 60% piensa lo mismo de la general. Se equivocan.

El mejor argumento por el que Hillary no será ni debe ser presidenta lo dio ella misma hace poco cuando dijo que no ha conducido un coche desde 1996. No es que tenga chófer desde entonces, que lo tiene desde mucho antes, es que no se ha puesto al volante siquiera. Un récord que probablemente supera al de Mariano Rajoy.

Esto, que es sólo una anécdota, es en realidad mucho más. Hillary lo tiene muy difícil para conectar con una persona normal. Lleva un carrerón político casi ininterrrumpido que la ha llevado de primera dama de Arkansas a primera dama de EEUU, de ahí a senadora por Nueva York y candidata a la presidencia, para terminar como secretaria de Estado. El último año que Hillary pasó como una persona corriente y moliente yo aún no había nacido y España acogía el mundial de fútbol: 1982.

Esa desconexión que ya era evidente en su primer asalto a la presidencia es aún más clara hoy. Cuando Hillary dice cosas como que ella y su marido dejaron la Casa Blanca "arruinados", no es que esté mintiendo del todo, significa que en el mundo de billonarios en el que llevan décadas viviendo, estaban de lo peorcito. No es el "arruinados" de no sé cómo llegaré a la semana que viene, es el "arruinados" de a ver cómo me organizo para comprar una mansión en Chappaqua y pagar las facturas de los abogados cuando a mi marido le acaban de dar un anticipo de diez millones por su biografía.

Así que a pesar de todos los demócratas que le ruegan que se moje y de que ella misma está preparándolo todo con minuciosidad, yo creo que perderá. Todavía no sabemos cómo ni quién, pero hay alguien ahí afuera listo para derrotar a Hillary. Alguien que ha conducido un coche al menos en los últimos diez años, tal vez incluso sigue haciéndolo. Alguien que toma buena nota de la noticia que ha dado hoy Bloomberg sobre cómo los Clinton tienen un entramado financiero montado para no pagar el impuesto de patrimonio que siempre han apoyado. De nuevo algo que es de lo más normal en los círculos en los que los Clinton hacen su vida desde hace mucho, pero que el estadounidense normal puede no comprender tan bien.

El peor enemigo de Hillary no son los escarceos de su marido ni el embajador que se le murió en Benghazi, es su propia desafección. Es sólo cuestión de tiempo que alguien se de cuenta.