Uno de estos carteles nunca lo encontraréis en Nueva York porque no da tiempo a ponerlos. Los pisos duran un par de días en alquiler, o incluso horas. Conseguir piso está difícil y hasta para un simple dormitorio hay que pasar todo un examen en el que además las parejas somos los nuevos parias. Nadie nos quiere: da igual que la habitación tenga baño propio o que adelantes que quieres pagar los gastos comunes como dos personas, no como una. Nada. Entiendo que vivir con una pareja entraña riesgos como verte envuelto en incómodas discusiones de sofá pero, ¿tanto como para ponerlo por delante? La famosa Craiglist donde todos buscamos piso tiene un aviso permanente sobre la ilegalidad de discriminar por género, raza, religión, orientación sexual... pero de lo nuestro no dice nada.
Y si esto no fuera bastante, luego está el tema de que soy un inmigrante sin referencias. Como no estoy aquí para trabajar, no tengo número de la seguridad social, y si no lo tengo quiere decir que no pueden ver mi historial de crédito y saber si soy buen pagador. Y aunque lo tuviera, como acabo de llegar y no he pedido créditos aquí ni nada parecido, mi historial de crédito estaría en blanco... Lo cual nos deja en otras dos soluciones: o tienes un avalista estadounidense o te piden, con una gran sonrisa, la renta del año completo antes de entrar en el piso.
Y si esto no fuera bastante, luego está el tema de que soy un inmigrante sin referencias. Como no estoy aquí para trabajar, no tengo número de la seguridad social, y si no lo tengo quiere decir que no pueden ver mi historial de crédito y saber si soy buen pagador. Y aunque lo tuviera, como acabo de llegar y no he pedido créditos aquí ni nada parecido, mi historial de crédito estaría en blanco... Lo cual nos deja en otras dos soluciones: o tienes un avalista estadounidense o te piden, con una gran sonrisa, la renta del año completo antes de entrar en el piso.







