miércoles, 20 de noviembre de 2013

Explotación a la americana: por qué Walmart pide limosna para sus propios empleados

Bienvenidos a Walmart, un monstruo de los supermercados con presencia en 27 países, pero en ninguno tanto como en el suyo: Estados Unidos. Aquí Walmart tiene 4.000 tiendas y cerca de millón y medio de empleados. De hecho, es el mayor empleador de Estados Unidos después del gobierno federal. Esta semana la compañía ha saltado a las portadas porque uno de sus centros de Ohio ha organizado una recogida solidaria de comida... para sus propios empleados. ¿He dicho empleados? No, no. Asociados. Así es como Walmart los llama.

Pues el caso es que esos "asociados" necesitan toda la caridad que puedan porque cobran poco, muy poco: la mayor parte alrededor de 7 euros la hora. Pero eso no es lo peor. La empresa se las apaña además para que aproximadamente un tercio de ellos, muchos obligados, trabajen menos de 28 horas. Así un gran número de empleados queda directamente por debajo del umbral de la pobreza y "completan" su salario con ayudas sociales de alimentación, sanidad y vivienda. El crimen laboral perfecto que, según un estudio, le cuesta al contribuyente más de 500.000€ al año por centro. Una subvención indirecta a la cuenta de beneficios de Walmart.

¿Y qué dicen de esto los sindicatos? Bueno, pues es que en Walmart no hay sindicatos. La empresa, agarrense, dice que fomenta un ambiente de libertad de expresión entre sus "asociados" y que por tanto no necesitan representantes. Por supuesto, no pueden negarse pero han buscado la manera de ponerlo difícil. Hacen campañas de desinformación para asustar a los trabajadores y cuando eso no funciona, pasan a la directa: cuando sus charcuteros decidieron unirse a un sindicato, cerraron las secciones de charcutería. Cuando los empleados de uno de sus centros en Canadá hicieron los mismo, cerraron el centro. Sobran ejemplos.

Walmart ha tenido que pagar indemnizaciones millonarias por todo tipo de infracciones laborales, incluidas algunas relativas al trabajo infantil, despidos a enfermos de cáncer o contratación de inmigrantes irregulares. No sorprende que el 70% de sus empleados no duren ni un año en la empresa, pero cabe preguntarse cuántas opciones más tiene una persona sin estudios en EEUU, sobre todo durante los pasados años de crisis. También es interesante plantearse qué grado de importancia tiene la explotación laboral en el éxito de Walmart: la empresa tuvo que abandonar Alemania porque los sindicatos se lo ponían difícil y la ley le impedía usar una de sus tácticas favoritas, vender productos por debajo del precio de coste para hundir al pequeño comercio.

A pesar de todo, algo se mueve. Aunque sigue sin haber sindicatos, la Asociación Our Walmart convocó la primera huelga en la historia de la cadena el año pasado, precisamente en el gran día estadounidense de las compras que llega la semana que viene, el Black Friday. Los resultados fueron modestos, pero es un avance.

martes, 12 de noviembre de 2013

Only in América: el blanco que se hizo pasar por negro para ganar laselecciones

Dave Wilson es un tipo práctico. Quería que lo eligieran como patrono del sistema universitario de Houston, porque en Texas se elige casi todo en las urnas, pero Dave se daba perfecta cuenta de que tenía poco que hacer: ¿Un activista blanco conservador en un distrito casi enteramente negro? Imposible. Pero él no se rindió, nada más lejos. Decidió hacer creer a los votantes que era negro. Él mismo reconoce que diseñó su propaganda electoral con imágenes de felices afroamericanos que bajó de internet. 

El truco era más elaborado aún. En su publicidad incluyó la frase: "Apoyado por su primo Ron Wilson". ¿Se trataba de Ron Wilson el diputado estatal que, dicho sea de paso, es negro? No, no. Ron Wilson es, efectivamente, un primo del candidato que vive en Iowa. Sería un buen chiste si el tipo no hubiera ganado por 26 votos, ahora parece más bien el crimen político perfecto. Su rival, afroamericano por cierto, está bastante enfadado por el truco con el que le han echado del puesto en el que llevaba 26 años. Wilson, sin embargo, está sorprendido y feliz por su éxito, y no ha tenido problema en reconocer su particular estrategia de campaña.

martes, 5 de noviembre de 2013

El negocio educativo a la americana: guarderías que cuestan diez veces lo que un master en la Universidad de Barcelona

Esta semana la universidad de Penn State ha firmado un acuerdo de 60 millones de dólares para evitar un juicio por los abusos sexuales de uno de sus entrenadores. Más allá del fondo del asunto, era difícil no pensar: ¿cuánto dinero tiene esa universidad para poder permitirse un desembolso así? Y la respuesta es que mucho. En concreto un presupuesto anual de 4.400 millones en los que ese agujerito representa poco más del 1%.

Así que ajustando a euros, Penn State tiene un presupuesto que es 50 veces el de la Universidad Complutense de Madrid. Y tú dirás, ¿Y alumnos? Pues sí, Penn State tiene más. ¿50 veces más alumnos? No, en absoluto. Un 18% más. Las dos son públicas, por cierto, aunque la matrícula es muy diferente: lo más barato que vas a pagar en Penn, suponiendo que seas de Pennsylvania, son unos 15.000 euros si vives con tus padres. Alguien de fuera del estado pagará más o menos el doble aunque aquí las becas y los créditos son más cuantiosos y mucho más habituales.. La matrícula de primero de periodismo en la Complutense son 1650 euros, diez veces menos que la opción más barata.

¿Es que Penn State es muy cara y por tanto muy rica? En absoluto. En la Universidad de Columbia, aquí en la Nueva York, el precio se multiplica por tres. Normal por tanto que el patrimonio de la universidad de universidades, Harvard, se estime en 22.000 millones de euros, diez veces más que el presupuesto del Ministerio de Educación. También es verdad que Harvard le ha dado al mundo 48 premios Nobel y España solo ocho, contando al nacionalizado Vargas Llosa.

Pero el negocio de la educación elitista empieza mucho antes de la universidad. En el Upper West Side una niñera con buenas referencias cobra unos 1650 euros al mes por una jornada de ocho a tres. No es extraño, cuando el barrio alberga también la guardería más cara del país. Es extremedamente difícil lograr plaza en la Ethical Culture Fieldston School, pero si lo logras te va a costar unos 21.000 euros al año, unas diez veces más que el master de Biotecnología Molecular en la Universidad de Barcelona. 

Si te gusta tu carísima guardería, puedes dejar que sigan en el mismo centro hasta la universidad, pero si quieres que hagan el bachillerato en la mejor escuela preparatoria del país, toca cambiar. Tampoco mucho en realidad, porque seguimos en el Upper West Side. Allí está la Trinity School, fundada en 1709. Allí estudiaron Humphrey Bogart, Truman Capote, Oliver Stone y John McEnroe pero no es eso lo que la hace tan popular. Tiene línea directa con las mejores universidades y eso se paga: a razón de 28.000 euros al año. Tres veces el precio de estudiar periodismo en la que se considera la mejor Universidad de España, Navarra.

Libre mercado para quien pueda pagarlo. Aunque hay opciones. Una guardería excelente en el Bronx puede costarte unos 3700 euros al año y la educación pública hasta los 18 es gratuita. Las escuelas públicas varían mucho pero las del Upper West Side son, como el barrio, excelentes. Tal vez por eso llama todavía más la atención el dineral que algunos padres están dispuestos a gastar. El estatus, dicen, tiene mucho que ver: se ha visto a ejecutivos de Wall Street presumiendo de guarderías. Cosas veredes