jueves, 22 de enero de 2015

Obama sin complejos

Obama está volviendo a verle el lado dulce a la política. Después de un año repitiendo machaconamente sus éxitos económicos sin ningún efecto, ahora inexplicablemente los estadounidenses comienzan a creérselo: hacía 18 meses que su popularidad no llegaba al saludable 50% en el que ahora está. Parece que por fin el ciudadano medio percibe que la cosa está mejor y eso es lo que permitió a Obama el martes subir relajado y confiado a la tribuna para dar su discurso del Estado de la Unión.

Un  discurso que podría titularse como aquel anuncio de Ronald Ragan "Amanece en América" por sus generosas dosis de optimismo y esperanza en el futuro. Obama empezó diciendo que estos 15 años de siglo XXI no han sido fáciles con terrorismo, guerras y recesión, pero que "hemos cambiado de página". Ahí comenzó un relato convincente de sus logros, algunos indudables como la creación de empleo más fuerte desde 1999  o la reducción del déficit.

No hubo ideas revolucionarias pero si más testosterona de la que nos tiene acostumbrados: rapapolvos a la nueva mayoría republicana y amenazas de vetar lo que no le guste. Propuestas sociales de subir el salario mínimo y hacer gratuita la universidad pública. Pero lo verdaderamente relevante fue el tono. Desafiante, guerrero y sin complejos.

Hasta se permitió su chiste, un pescozón a los republicanos que fue casi lo que más me gustó. Una pequeña chulería: "No tengo más elecciones en las que competir - y ante el aplauso añade - Lo sé porque ya gané las dos veces".

A pesar de sus llamadas a la cooperación entre los partidos, se nota cierto cinismo. Cosas de llevar seis años viendo el gobierno de cerca. La retórica, eso sí, de la misma excelente calidad de siempre.

Podéis encontrar el vídeo completo del State of the Union y estos son los textos en inglés y en español.


domingo, 18 de enero de 2015

Los hispanos siguen siendo irrelevantes para los republicanos

En 2008 Obama se hizo con el voto de dos de cada tres hispanos y en 2012 el presidente aumentó aún más su ventaja, llevándose más del 70%. En esas elecciones los hispanos formaron un 10% del electorado y resultaron particularmente decisivos en estados claves como Florida o Colorado. Tras aquel segundo vapuleo presidencial, el propio partido republicano hizo un doloroso examen de conciencia sobre lo mal que lo había hecho con los hispanos.

El papel lo aguanta todo y en papel se quedaron las buenas intenciones. No han podido o no han sabido acercarse a los hispanos y la posición del ala dura contra cualquier tipo de reforma a favor de los inmigrantes ilegales no facilita las cosas. Pero luego está el tema de los símbolos, los mensajes, los gestos.

Una vez más, el partido republicano ha excluido a Univision de sus debates de primarias. De los 12 debates, ninguno se celebrará en la cadena que llega al 96% de los 12 millones de hogares hispanos. Puedo imaginar la lógica del argumento republicano: no hay muchos votantes de primarias republicanas en la audiencia. Sin embargo pierden otra vez la oportunidad de hacer un gesto. A los demócratas no se les pasa nunca: ya tuvieron debate en Univision en 2008.

viernes, 16 de enero de 2015

El próximo presidente se escribe en pasado: Bush, Clinton, Romney...

A veces parece que hemos vuelto a 1992: Bush contra Clinton es el tema de moda. Sólo que este Bush es Jeb, hijo y hermano de presidente, y esta Clinton es la de siempre, la mujer de Bill Clinton entre otras muchísimas cosas. Lo de Hillary Clinton contra Jeb Bush tiene algo de conflicto dinástico y además refuerza el tufillo a antiguo que están tomando los primeros momentos de las elecciones presidenciales de 2016.

De lo bueno y de lo malo de apellidarse Bush ya hablé hace unas semanas y de Hillary poca novedad hay que contar salvo que parece dispuesta a repetir sus errores pasados. En los medios políticos ya se leen frases como "sabemos que muy probablemente no tendrá ningún rival real en las primarias demócratas y eso le permitirá centrarse en las generales mucho antes que ningún otro".

Falso: con toda seguridad tendrá un rival, uno que ahora no parezca real pero... que en cuanto ella comience a "centrarse en los generales" ganará terreno. ¿Por qué? Porque cuando te "centras" en las generales asumes un discurso y unas promesas que son atractivas para el votante independiente y moderado que decide las generales. Un discurso y unas promesas que dejan frío cuando no cabreado al votante demócrata que es, no lo olvidemos, quien vota en las primarias y quien decide el candidato del partido.

Ya he contado aquí unas cuantas por qué creo que Hillary no puede ganar, que tiene mucho que ver con que a la gente no le gustan mucho los productos antiguos. Jeb Bush suena de otra manera, hablando en español y con sus opiniones muy hacia el centro del partido republicano, pero el olor a naftalina que echa Hillary va mucho más allá de su apellido. La cosa de momento va funcionando y ni un demócrata se mueve. Pero recordemos como acabó 2008...

Tal vez este ambiente de 'revival' sea lo que no hace más que levantar cadáveres políticos de sus tumbas. El último es Mitt Romney, dos veces candidato y dos veces perdedor. Quiere ir a por la tercera y por cada líder republicano que lo apoya hay tres diciendo por las claras que es un tipo excelente y maravilloso y que debería quedarse calladito y no molestar. Tendría interés ver por dónde se divide el establishment en un enfrentamiento entre él y Jeb Bush.

Los republicanos ven cómo desfila también el gobernador de New Jersey Chris Christie, algo hundido, y se dan cuenta de que por el momento no les salen más que candidatos centristas. Tal vez si ese sector se divide es el momento para un candidato conservador: el pastor Mike Huckabee se deja querer para un nuevo intento y lo mismo el ultracatólico Rick Santorum. De momento, en ambos lados, se ven las mismas caras de siempre. Pero aún es muy pronto... queda poco más de un año para los caucus de Iowa.