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| Equipazo |
Hace ya unas tres semanas que dejé el trabajo y desde entonces
me dedico profesionalmente a despedirme. Me despido sin parar: "el lunes con los de la tele, el martes con los de la antigua tele, el miércoles con los de la radio, el jueves con los de la tele que no podían el lunes, viernes los amigos del colegio, el sábado a ver a los suegros, domingo los hermanos". Vivo en una resaca perpetua, aliñada con mucha pena.
Y mientras, que esa es otra, el calendario avanza imparable hacia la fecha de partida. Como afectado por la discapacidad del despiste, durante estos días