miércoles, 16 de marzo de 2016

La gran noche de Donald Trump y Hllary Clinton

Donald Trump sigue avanzando seguro hacia la nominación republicana a la presidencia. Buena noche para él, sobre todo por haberse llevado el gran premio de la noche, Florida, con sus 99 delegados. Con su resultado en el Sunshine State ha forzado la retirada de su rival más talentoso, Marco Rubio, y su ajustadísima victoria en Missouri es un jarro de agua fría para el que le sigue más de cerca, Ted Cruz. En definitiva mucho que celebrar en Camp Trump, que además de sus victorias en Florida, Illinois, North Carolina y Missouri (todo menos Ohio) sale del 15 de marzo aún con una oposición dividida entre Ted Cruz y John Kasich.

Hillary Clinton con sus cinco victorias de cinco posibles, logra que la posibilidad de ver a Bernie Sanders de presidente sea más bien una utopía. En particular su victoria incontestable en Ohio, donde el voto obrero blanco es fundamental, demuestra que sus supuestos problemas para convencer a este grupo estaban exagerados. Si a esto le añades otras victorias sólidas en Florida y North Carolina, y llevarse por los pelos Illinois y Missouri, se ve que hoy Clinton ha dado un paso de gigante hacia la presidencia.

John Kasich se la jugaba a vida o muerte en su estado y ha logrado vencer a Donald Trump. Con los delegados de Ohio bajo el brazo, cogerá aire y atención como para seguir adelante y si se llega a la convención sin mayorías claras, ¿quién sabe? La retirada de Marco Rubio le beneficia directamente y la batalla no ha terminado, es difícil que se lleve la nominación pero puede tener mucho que decir en quién se la lleva.

Marco Rubio también se la jugaba, pero ha perdido. Donald Trump le ha vencido en su estado natal de Florida y por un amplio margen. Su única salida digna era la retirada y eso ha hecho. Su discurso de despedida ha sido moderado, elegante e inspirador. Las mismas cualidades que tenía Rubio pero que han chocado de frente con unos votantes republicanos más interesados en el odio, el miedo y el resentimiento. Él mismo lo ha dicho: "no es año para una visión de América optimista y esperanzada".

La noche decisiva para Donald Trump

Hoy votan Florida, Ohio, Illinois, North Carolina y Mississippi. Los tres primeros son cruciales para la nominación republicana porque son grandes y reparten muchos delegados, pero sobre todo porque en ellos no hay reparto proporcional: el ganador, aunque sea por un voto, se hace con todos los delegados. Entre Florida, Ohio e Illinois eligen 237, una quinta parte de los necesarios para lograr la mayoría en la Convención Nacional Republicana que escoge a su vez al candidato del partido.

LAS CLAVES DE LA NOCHE

En Florida: Donald Trump es el claro favorito en las encuestas por delante de un Marco Rubio que lucha por la supervivencia en su propio estado. Si no gana (y no lo parece) es prácticamente seguro que tendrá que retirarse.

En Ohio: John Kasich y Trump están prácticamente empatados, aunque al primero se le presupone cierta ventaja para imponerse en el estado del que es gobernador. Para Kasich hacerse con una mayoría de delegados es prácticamente imposible pero si logra convertirse en la alternativa moderada a Trump y ganar los suficientes estados para quedar segundo por delante de Cruz, espera forzar una convención bloqueada en la que salirse con la suya después de unas cuantas votaciones sin mayoría. Si no gana su propio estado, muy probablemente tenga que retirarse.

Ted Cruz: su batalla es seguir como alternativa a Trump. Una gran noche para él sería que Rubio y Kasich se retiraran después de perder en sus propios estados. Él no tiene posibilidades en ninguno de los grandes estados que usan el sistema "winner-take-all" (todo para el ganador) pero espera limar distancias con buenos resultados en los otros dos estados de esta noche que hacen reparto proporcional: North Carolina y Missisippi.

El cambio horario nos favorece: EEUU ya está en horario de verano así que la diferencia con la hora del Este es sólo de cinco horas. Empezaremos a tener resultados desde la medianoche, hora peninsular española.

domingo, 13 de marzo de 2016

Lo de Donald Trump ha dejado de tener gracia

Aquí va a haber muertos. No es una gracieta ni una frase hecha, es por desgracia una predicción. Todo ha cambiado.

Cuando en los mítines de la campaña de 2008 la multitud llamaba árabe y terrorista a Obama, el republicano John McCain alzaba la voz y decía de su rival "Obama es una persona decente y no deben temerle como presidente". Le abuchearon en su propio acto. Hoy, el favorito para la nominación republicana Donalld Trump empuja a sus seguidores a echar de los mítines a quien se cuele para protestar y se ofrece a pagar los gastos legales al fan que golpeó brutalmente a uno de ellos. "Se dejó llevar", ha dicho, "me están tratando tan injustamente...".

En los mítines de Donald Trump los reporteros tienen que limpiarse los escupitajos después de trabajar. La multitud le grita "¡Construye ese muro!" y él dice "¿Quién va a pagarlo?". Enfervorizados le responden "¡México, México!". Hemos visto saludos nazis, sí, y también cómo el candidato pide a sus seguidores que juren brazo en alto que votarán por él. Si la megafonía requiere a los presentes que no golpeen a la gente que se cuela a protestar, hay abucheos. Ya se ha visto obligado a cancelar dos actos por razones de seguridad y ayer el servicio secreto casi se lo tiene que llevar del escenario. América, 2016. 

Lo peor de Donald Trump no es que sea un "ultraconservador" como dice la prensa española. Trump está a la izquierda de sus rivales republicanos en muchas cosas. El problema es que es un narcisista descerebrado e ignorante que se ha subido a una ola que no puede gobernar. Una ola racista, indignada y un poco conspiranoica tan vieja como el país. Dirá cualquier cosa escandalosa que le mantenga en la televisión y le votarán todos los que están dispuestos a creer siempre lo peor. Nacionalismo, resentimiento, racismo y promesas imposibles. Tal cual están las primarias republicanas puede bastarle con eso.

Donald Trump ha pasado de chiste a tragedia en el tiempo que tardan una veintena de estados en votar. Una tragedia para un partido republicano secuestrado por sus propios fantasmas. Una tragedia para todos los que decimos que los estadounidenses están muy lejos del estereotipo del ignorante racista de gatillo fácil. Y además una tragedia real que está por llegar: porque Donald Trump está agitando los peores institntos de mucha gente y eso en ese país suele acabar mal. Ya ha acabado mal muchas otras veces. 

miércoles, 2 de marzo de 2016

Supermartes 2016: ganadores y perdedores

RESULTADOS (6AM, a falta de Alaska)
Republicanos
Donald Trump +175 delegados - Victoria en 7 estados
Ted Cruz +89 delegados - Victoria en 2 estados
Marco Rubio +67 delegados - Victoria en 1 estado
John Kasich +17 delegados

Demócratas
Hillary Clinton +417 delegados - Victoria en 7 estados
Bernie Sanders +230 delegados - Victoria en 4 estados

GANADORES

Donald Trump: su victoria es inapelable y contundente. Ha ganado en los estados religiosos del sur, ha ganado en los moderados del este, ha arrasado en número de delegados y es ya el indudable favorito para llevarse la nominación republicana para la presidencia. Hasta su discurso de celebración ha sido bastante más conciliador y "presidencial" que de costumbre. Si mantiene este nivel de resultados durante las 16 citas de las próximas dos semanas, esto se acaba.

Hillary Clinton: si no la puntilla, hoy sí que le ha dado un buen golpe a su rival Bernie Sanders. Ha ganado mucho y ha ganado bien. Ha despejado dudas en un lugar tan izquierdista como Massachusetts, que es además el estado vecino de su rival, y se las ha apañado para llevarse otros que perdió claramente frente a Obama en 2008 como Virginia y Georgia. No es imparable, pero va sin duda en cabeza.

Ted Cruz: se la jugaba y ha sobrevivido. Tenía que ganar su estado natal, Texas, para seguir vivo y además se ha llevado Oklahoma. Estas dos victorias conforman un argumento de peso para convertirse en la alternativa a Donald Trump: él ha ganado tres estados, grandes y pequeños, y Marco Rubio sólo uno. Pero es que además ya le saca una buena ventaja en delegados. Buena noche para él, aunque tiene que demostrar que puede ganar en un estado sin fuerte peso religioso.


PERDEDORES

Marco Rubio: el candidato perfecto sobre el papel está resultando bastante decepcionante en el mundo real. Gusta a la prensa y a sus compañeros del Senado. pero no mucho a los votantes. Por lo menos se ha quitado el sambenito de no haber ganado nunca: su victoria de última hora en Minnesota no arregla pero maquilla una mala noche. No veo a Rubio marchándose antes de que lleguen Florida, Illinois y Ohio el día 15, pero debería ir haciendo planes por si acaso.


Bernie Sanders: ha ganado su estado natal de Vermont, el profundamente republicano Oklahoma, Minnesota y Colorado. No es un completo desastre pero en una carrera con sólo dos candidatos resulta muy insuficiente. Ha perdido los estados grandes como Texas o Virginia y también un gran bastión demócrata como Massachusetts. Sanders genera entusiasmo y dinero pero se va viendo el momento de echarse a un lado y dejar a Hillary Clinton que se pegue con los republicanos.

El establishment republicano: aún cabe pensar en una resurrección de Rubio, pero si esto acaba en un mano a mano entre Trump y Cruz el establishment se las habrá apañado para tener que elegir entre sus dos peores enemigos. Pase lo que pase, el Partido Republicano ha cambiado para siempre y sus líderes en el congreso representan a la parte perdedora. Sólo había que escuchar a Trump hoy sobre el presidente de la Cámara de Representantes "si no trabaja conmigo va a pagar un alto precio".

Chris Christie: su papel de mamporrero y asistente de Donald Trump tal vez le valga la nominación a la vicepresidencia (o tal vez no) pero le está quitando cualquier resto de orgullo. Hasta su lenguaje corporal se resiente cuando habla "su jefe". Hoy seis periódicos de New Jersey han pedido su dimisión como gobernador. 

6 claves para este Supermartes

¿Cuántos delegados se llevará Donald Trump? Necesita acumular. Si no logra una mayoría en delegados antes de la Convención Nacional Republicana, es probable que el establishment se las apañe para quitarle de enmedio. Las matemáticas empiezan a ser importantes: no son sólo los estados que ganas, sino como se traduce esa victoria en número de delegados. Hoy se reparten 595, si se hace con más de la mitad habrá dado un paso de gigante.

¿Ganará Ted Cruz en Texas? La tradición lo dice y acierta: un candidato incapaz de ganar su propio estado está destinado al desastre. Si no convences ni a los tuyos...

¿Puede Marco Rubio ganar en algún sitio? Su campaña se esfuerza en retorcer el argumento para decir que da igual, pero para ser alternativa de verdad necesita ganar en algún sitio. Los segundos puesto están bien, pero no es igual.

¿Dará Kasich la sorpresa? Nadie le tiene en cuenta pero ya sorprendió en New Hampshire y es un gran peligro para Marco Rubio, que necesita quitarse de encima al gobernador de Ohio antes de la decisiva primaria de este estado el día 15. Si Rubio puede hacer algo, antes tiene que ganar Ohio y eso no pasará si Kasich no se retira... Algo que no hará si esta noche queda por encima de Rubio en Vermont y Massachussetts. La primaria "moderada" está que arde.

¿Podrán Clinton y Sanders convencer a los grupos más reticentes? Hillary necesita mejorar con los jóvenes y los votantes mejor educados. Bernie con los afroamericanos y los hispanos. Uno triunfará y otro fracasará hoy.

¿Puede Bernie Sanders seguir vivo? Lo de Clinton hoy parece un huracán. Si Sanders sólo logra vencerla en su estado natal de Vermont es difícil imaginarle ganar la nominación demócrata.