lunes, 13 de abril de 2015

Todo lo que necesitas saber sobre la candidatura de Hillary Clinton

Hillary Clinton anunció ayer, oh sorpresa, que quiere ser la próxima presidenta. No dio un mitin en la puerta de ningún edificio público ni se rodeó de su familia ni tuvo que acallar los aplausos de sus seguidores. Lo hizo mediante un vídeo de poco más de dos minutos en el que a ella no se la ve hasta bien pasada la mitad. Y este vídeo representa todo lo que debes saber de su candidatura: Hillary es ahora Hillary la humilde. ¿Por qué? Porque está muerta de miedo a no conectar con los votantes.

Y hace bien, porque ya dije hace tiempo que hay unas cuantas buenas razones por las que es difícil que el americano corriente se identifique con Hillary.  De ahí el mensaje "esto no va de mí, sino de ti" que no tiene nada de nuevo en la política estadounidense. De hecho la propia Clinton ya lo usó en su exitoso desembarco en Nueva York tras dejar la Casa Blanca. La exprimera dama se presentaba al Senado por un estado en el que llevaba viviendo diez minutos y arrancó su campaña con lo que llamó un "listening tour" de ir charlando con votantes condado a condado. Arrasó.

En las primarias demócratas de 2008 probó una estrategia diferente: esa de ir de "inevitable", de espantar a todos los demócratas, de no querer ganar sino arrasar. Ya sabemos cómo acabó aquello. Esta vez no quiere cometer los mismo errores y huye de todo lo que de la apariencia de que la victoria es segura. Irónicamente, en 2008 tenía varios rivales de entidad empezando por Obama. Ahora, en 2012, ningún demócrata de primera fila se ha atrevido de momento a retarla.

Hillary sigue siendo una mala candidata, lo que supongo que no significa que tenga que perder. Un candidato demócrata medio decente podría hacerla descarrilar pero parece que hay muchos empeñados en que no sea así: Obama mismo, diciendo que sería una "excelente presidenta", o inluso el propio partido demócrata que parece celebrar su candidatura. El establishment lucha por una coronación pero los votantes no están tan convencidos: el 72% de los demócratas e independientes querrían que alguien se presentara contra ella en primarias.

Ella, por si acaso, no se sale un milímetro de su nueva estrategia de "escuchar" y arranca la campaña cargada de humildad. Tanta humildad que su primer acto de campaña es conducir desde su casa en Chappaqua (New York) a Iowa en... furgoneta. Una furgoneta que ha bautizado Scooby Doo por su parecido con la del dibujo animado. Pero que nadie se engañe con esa fachada de amateurismo. Mientras Scooby viaja a Iowa ya empieza a moverse una poderosa maquinaria que espera recaudar 2.500 millones de dólares de aquí a las elecciones. No se puede ganar de otra manera.

jueves, 2 de abril de 2015

La piel está muy sobrevalorada

Artículo original en urna15.com

El Partido Popular anda preocupado estos días. A pesar de lo bien que lo están haciendo todo el vulgo se empeña en aborrecerlos. No se lo explican... y eso que han puesto a trabajar en ello a las mejores cabezas de la casa empezando por Floriano. 

Después de mucho darle a la cabeza, ves, creen que la cosa es que no se están explicando bien. ¡Eso tiene que ser! Con los prodigios que ha obrado Rajoy en estos tres años y medio no tiene sentido que las masas no lo saquen en procesión. Así que la culpa tiene que ser de los apóstoles. No son los milagros, es que el evangelio no está bien redactado y a San Juan y a San Mateo les falta "piel". No conectan con el público.

Cristóbal Montoro, que es de los que tiene claro que no es lo mismo predicar que dar trigo, anda de vía crucis. Todo porque se le ocurrió decir en la radio que a él lo de "la piel" le parece una cosa así como una completa gilipollez. 

"La piel, el cariño y la empatía la dejo para otros. Yo no estoy aquí para dar cariño, todo el mundo lo sabe. No me hace falta empatía sino datos que digan que digan que el país está creciendo"

Y a mí este arranque de sinceridad me gustó tanto que llevo rezándole novenas desde hace una semana pero el personal anda cabreadísimo porque el ministro no tiene empatía, vaya por Dios. Pues fíjate, yo la empatía de Montoro no la quiero para nada, ni quiero la del resto del gobierno ni mucho menos la de las cabezas pensantes de Génova. ¿Saben lo que yo quiero?

Lo que yo quiero son los tres millones de empleos que me prometió González Pons en la última campaña y, si no es mucha molestia, unas leyes laborales que no dejen a todos los asalariados con el culo al aire. Si puede ser, me viene bien que me devuelvan la subida del IRPF que iban a bajar y las dos del IVA, esa contra la que se manifestaron y esa otra que después impulsaron. Que me vayan trayendo esto y yo les mando la piel y la empatía donde me digan. 

Hay que ser cortito para pensar que el problema del PP está en la comunicación. Los genios populares están convencidos de que el problema es que no han escogido un buen papel de regalo para el mojón que nos quieren vender y no se dan cuenta de que con lazo o sin lazo el mojón, mojón se queda

La gente no quiere piel ni empatía, no necesitan palmaditas en la espalda ni alabanzas a sus "sacrificios". Lo que a muchos les asquea del PP no es su torpeza comunicativa sino meter una papeleta en la urna que se parece mucho a la lista de recibís de los papeles de Bárcenas. Da igual cuánto los intenten convencer de lo bien que están porque nadie sabe mejor que ellos. El problema de Rajoy y los demás no es el mensaje, ¡es la realidad, estúpido!