martes, 28 de enero de 2014

Stephen Glass: el alto precio de inventarse las noticias

En una época remota en la que se hacia periodismo fuera de twitter, allá por 1998, Stephen Glass tenía veinticinco años y una nómina por encima de 100.000 dólares. Era el periodista de moda, escribiendo en las páginas de The New Republic las historias que todo el mundo quiere contar, esas que parecen increibles. El problema es que las suyas no eran increibles, eran falsas. Falsas de solemnidad, falsas de poca vergüenza, falsas al nivel de que un periodista de Forbes le descubrió porque escribió un artículo de sobre la relación entre un hacker y una empresa tecnológica inventándose a ambos. En el culmen de la zafiedad, elaboró una página web falsa para la empresa.

Por hacer la historia corta, The New Republic hizo lo que se hace por aquí se hace en estos casos: investigar una a una cada palabra que Glass había publicado en la revista. De 41 artículos, 27 contenían material que sólo había existido en la mente de la joven estrella del periodismo. Y Glass pasó de cien a cero, nunca mejor dicho, dándose cuenta de que nadie jamás le volvería a dar trabajo en una redacción. Exactamente como deben ser las cosas. Puede que la historia os resulte familiar porque tuvo hasta una versión cinematográfica que además fue bastante exitosa, mucho más que la crónica autobiográfica del propio Glass que con descaro tituló "El fabulador". 

Pero si hoy hablo de él es por todo lo que ha venido después y por la valiosa lección que nos enseña sobre este país. Quince años después de que el periodismo lo licenciara con deshonor, el crimen le persigue. Se ha graduado cum laude en Derecho por Georgetown y pese a eso no le dejan ejercer: ha aprobado el examen de los colegios de abogados de Nueva York y de California pero ambos se han negado a darle la licencia. Si era deshonesto con sus lectores, argumentan, cómo no pensar que puede serlo con sus clientes.

Todo esto en un país que es el reino de las segundas oportunidades; el mismo que eligió a George W. Bush sabiendo que había sido alcohólico, a Obama sabiendo que había esnifado cocaína y que todavía venera al presidente que ponía a las becarias de rodillas en el Despacho Oval. Pero incluso en este parque temático de la redención y el perdón, mentir desde la letra impresa de una revista es todavía un pecado demasiado grave como para levantarle a Glass la excomunión quince años después.

Da que pensar. En España sí he conocido periodistas que mentían; no hablo de quien adorna o retuerce la verdad, sino al menos un ejemplar execrable que se inventaba las noticias de principio a fin. Y de momento no ha perdido el trabajo, pero lleva una buena cruz porque en este mundo todos sabemos todo. Pero no lleva la cruz de Stephen Glass, que mañana tendrá que volver a su trabajo de asistente en un despacho de abogados de Los Ángeles porque cuando tenía veinte años se creía más listo que nadie. Probablemente se la merece. El español, digo.

martes, 21 de enero de 2014

En el mundo de Cayo Lara

Cayo Lara dice que no le gustan las primarias. No sorprende: a ningún jefazo de partido le gustan. La disidencia y la libre competencia tienen menos gracia cuando eres tú quien está en la cumbre de la pirámide. Y el voto secreto en urna tiene la particular manía de dejarse manipular mucho menos que el de congresos, ejecutivas, ponencias y demás mamoneos.

Pero el coordinador federal de Izquierda Unida no puede argumentar eso en público, ni tampoco ponerse a explicar que le da miedo hacer primarias abiertas y que se le cuelen a votar mil pijos de Nuevas Generaciones y le conviertan la coalición obrera en un anuncio de Loewe. Así que en lugar de explicar todo eso ha optado por algo más simple, más primario, más absurdo: las primarias son un "invento norteamericano". Y se ha quedado tan contento.

Y así todo queda dicho. Porque si son un invento norteamericano, qué más da todo lo demás. No pensemos más en ello porque si lleva la etiqueta "made in USA" ya podemos descartar el asunto de principio. Da miedo pensar en todas las cosas que en el mundo de Cayo Lara tenemos que perdernos: ni una mísera cocacola y desde luego jamás con Jack Daniel's. Ni una sola de las películas de El Padrino ni la inmensa mayoría de los medicamentos que han cambiado el mundo. Tampoco el baloncesto, creado en Massachusetts. Y nada de escuchar a Bob Dylan, que también es un invento del Gran Satán americano.

Por un ratito Don Cayo nos ha devuelto al simplismo bipolar de la Guerra Fría. Si es yanqui, es malo. Qué cómodo abdicar así de todo razonamiento y no pensar más en el tema.

Ay, si no fuera por estos momentos.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Mi carta a los Reyes

Queridos Reyes Magos,

Este año he sido... ni bueno ni malo. En fin, todo lo bueno que se puede ser siendo como soy un privilegiado en un mundo donde muchos no lo son y todo lo malo que se puede ser sin meterle el dedo en el ojo a nadie, al menos adrede, pero sin salirme mucho del camino para ayudar a los demás. Ni blanco ni negro.

Merezco poco más de lo que ya tengo, con buenas reservas de salud, amor y el dinero necesario para ir tirando. Para tirar mucho más lejos que la mayoría. Pero aún así, Majestades, pido:

Tráiganme por favor una casera que me ponga la calefacción cuando haga frío sin necesidad de pelear. También por favor, váyanme quitando a todos los políticos que nos toman por tontos, que son casi todos, ya que sus abusos me enfadan lo mismo que siempre pero sus eufemismos me tienen enfurecen cada día más. Y no le deseo mal a nadie, eso nunca, pero si le podéis traer un susto en forma de retraso menstrual de la amante a todos esos que defienden la reforma de la ley del aborto, pues ni tan mal.

Por favor tráenos periodismo del bueno, del que nos abre los ojos, para lo que necesitaremos empresarios valientes o anunciantes abundantes o lectores comprometidos: lo que os venga mejor. Y de paso llevaos a todos esos que siempre culpan a los curritos, como a los de Canal Nou o de Intereconomía, porque ya conocemos a esos repartidores de lecciones éticas: probablemente todos los lunes entran en el despacho de sus jefes a decirles todo lo que están haciendo mal y suelen negarse a trabajar y arriesgarse al despido en nombre de su ética. Aparentemente no tienen hipotecas.

Traedle un buen pescozón a esos que dicen que la política no va con ellos, que se ve que aún los hay. Libradnos por favor de todos los que creen que quien lo pasa mal es porque se lo merece y traednos paciencia para no liarnos a palos con ellos. Dadnos revolución de la buena. Apartadnos de los indiferentes pero también de los profundos, aquellos para los que cada minuto del día tiene que ser un puto drama en la vida de todo el mundo: podéis empezar por esos a los que se les abren las carnes por un puto anuncio de embutido o los que creen que eres un esclavo del sistema porque te gusta el fútbol. Dadnos un respiro por favor.


Me estoy pasando de pedigüeño, así que ya voy acabando. A ver si sus Majestades pueden traerle un viaje terapéutico a Estados Unidos a tanto antiamericano poco informado. Y a ver si podéis traer cordura a mucho americanófilo que parece que sólo quiere copiar las cosas malas. Por lo demás, este ha sido un año excelente así que me declaro satisfecho.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Explotación a la americana: por qué Walmart pide limosna para sus propios empleados

Bienvenidos a Walmart, un monstruo de los supermercados con presencia en 27 países, pero en ninguno tanto como en el suyo: Estados Unidos. Aquí Walmart tiene 4.000 tiendas y cerca de millón y medio de empleados. De hecho, es el mayor empleador de Estados Unidos después del gobierno federal. Esta semana la compañía ha saltado a las portadas porque uno de sus centros de Ohio ha organizado una recogida solidaria de comida... para sus propios empleados. ¿He dicho empleados? No, no. Asociados. Así es como Walmart los llama.

Pues el caso es que esos "asociados" necesitan toda la caridad que puedan porque cobran poco, muy poco: la mayor parte alrededor de 7 euros la hora. Pero eso no es lo peor. La empresa se las apaña además para que aproximadamente un tercio de ellos, muchos obligados, trabajen menos de 28 horas. Así un gran número de empleados queda directamente por debajo del umbral de la pobreza y "completan" su salario con ayudas sociales de alimentación, sanidad y vivienda. El crimen laboral perfecto que, según un estudio, le cuesta al contribuyente más de 500.000€ al año por centro. Una subvención indirecta a la cuenta de beneficios de Walmart.

¿Y qué dicen de esto los sindicatos? Bueno, pues es que en Walmart no hay sindicatos. La empresa, agarrense, dice que fomenta un ambiente de libertad de expresión entre sus "asociados" y que por tanto no necesitan representantes. Por supuesto, no pueden negarse pero han buscado la manera de ponerlo difícil. Hacen campañas de desinformación para asustar a los trabajadores y cuando eso no funciona, pasan a la directa: cuando sus charcuteros decidieron unirse a un sindicato, cerraron las secciones de charcutería. Cuando los empleados de uno de sus centros en Canadá hicieron los mismo, cerraron el centro. Sobran ejemplos.

Walmart ha tenido que pagar indemnizaciones millonarias por todo tipo de infracciones laborales, incluidas algunas relativas al trabajo infantil, despidos a enfermos de cáncer o contratación de inmigrantes irregulares. No sorprende que el 70% de sus empleados no duren ni un año en la empresa, pero cabe preguntarse cuántas opciones más tiene una persona sin estudios en EEUU, sobre todo durante los pasados años de crisis. También es interesante plantearse qué grado de importancia tiene la explotación laboral en el éxito de Walmart: la empresa tuvo que abandonar Alemania porque los sindicatos se lo ponían difícil y la ley le impedía usar una de sus tácticas favoritas, vender productos por debajo del precio de coste para hundir al pequeño comercio.

A pesar de todo, algo se mueve. Aunque sigue sin haber sindicatos, la Asociación Our Walmart convocó la primera huelga en la historia de la cadena el año pasado, precisamente en el gran día estadounidense de las compras que llega la semana que viene, el Black Friday. Los resultados fueron modestos, pero es un avance.

martes, 12 de noviembre de 2013

Only in América: el blanco que se hizo pasar por negro para ganar laselecciones

Dave Wilson es un tipo práctico. Quería que lo eligieran como patrono del sistema universitario de Houston, porque en Texas se elige casi todo en las urnas, pero Dave se daba perfecta cuenta de que tenía poco que hacer: ¿Un activista blanco conservador en un distrito casi enteramente negro? Imposible. Pero él no se rindió, nada más lejos. Decidió hacer creer a los votantes que era negro. Él mismo reconoce que diseñó su propaganda electoral con imágenes de felices afroamericanos que bajó de internet. 

El truco era más elaborado aún. En su publicidad incluyó la frase: "Apoyado por su primo Ron Wilson". ¿Se trataba de Ron Wilson el diputado estatal que, dicho sea de paso, es negro? No, no. Ron Wilson es, efectivamente, un primo del candidato que vive en Iowa. Sería un buen chiste si el tipo no hubiera ganado por 26 votos, ahora parece más bien el crimen político perfecto. Su rival, afroamericano por cierto, está bastante enfadado por el truco con el que le han echado del puesto en el que llevaba 26 años. Wilson, sin embargo, está sorprendido y feliz por su éxito, y no ha tenido problema en reconocer su particular estrategia de campaña.

martes, 5 de noviembre de 2013

El negocio educativo a la americana: guarderías que cuestan diez veces lo que un master en la Universidad de Barcelona

Esta semana la universidad de Penn State ha firmado un acuerdo de 60 millones de dólares para evitar un juicio por los abusos sexuales de uno de sus entrenadores. Más allá del fondo del asunto, era difícil no pensar: ¿cuánto dinero tiene esa universidad para poder permitirse un desembolso así? Y la respuesta es que mucho. En concreto un presupuesto anual de 4.400 millones en los que ese agujerito representa poco más del 1%.

Así que ajustando a euros, Penn State tiene un presupuesto que es 50 veces el de la Universidad Complutense de Madrid. Y tú dirás, ¿Y alumnos? Pues sí, Penn State tiene más. ¿50 veces más alumnos? No, en absoluto. Un 18% más. Las dos son públicas, por cierto, aunque la matrícula es muy diferente: lo más barato que vas a pagar en Penn, suponiendo que seas de Pennsylvania, son unos 15.000 euros si vives con tus padres. Alguien de fuera del estado pagará más o menos el doble aunque aquí las becas y los créditos son más cuantiosos y mucho más habituales.. La matrícula de primero de periodismo en la Complutense son 1650 euros, diez veces menos que la opción más barata.

¿Es que Penn State es muy cara y por tanto muy rica? En absoluto. En la Universidad de Columbia, aquí en la Nueva York, el precio se multiplica por tres. Normal por tanto que el patrimonio de la universidad de universidades, Harvard, se estime en 22.000 millones de euros, diez veces más que el presupuesto del Ministerio de Educación. También es verdad que Harvard le ha dado al mundo 48 premios Nobel y España solo ocho, contando al nacionalizado Vargas Llosa.

Pero el negocio de la educación elitista empieza mucho antes de la universidad. En el Upper West Side una niñera con buenas referencias cobra unos 1650 euros al mes por una jornada de ocho a tres. No es extraño, cuando el barrio alberga también la guardería más cara del país. Es extremedamente difícil lograr plaza en la Ethical Culture Fieldston School, pero si lo logras te va a costar unos 21.000 euros al año, unas diez veces más que el master de Biotecnología Molecular en la Universidad de Barcelona. 

Si te gusta tu carísima guardería, puedes dejar que sigan en el mismo centro hasta la universidad, pero si quieres que hagan el bachillerato en la mejor escuela preparatoria del país, toca cambiar. Tampoco mucho en realidad, porque seguimos en el Upper West Side. Allí está la Trinity School, fundada en 1709. Allí estudiaron Humphrey Bogart, Truman Capote, Oliver Stone y John McEnroe pero no es eso lo que la hace tan popular. Tiene línea directa con las mejores universidades y eso se paga: a razón de 28.000 euros al año. Tres veces el precio de estudiar periodismo en la que se considera la mejor Universidad de España, Navarra.

Libre mercado para quien pueda pagarlo. Aunque hay opciones. Una guardería excelente en el Bronx puede costarte unos 3700 euros al año y la educación pública hasta los 18 es gratuita. Las escuelas públicas varían mucho pero las del Upper West Side son, como el barrio, excelentes. Tal vez por eso llama todavía más la atención el dineral que algunos padres están dispuestos a gastar. El estatus, dicen, tiene mucho que ver: se ha visto a ejecutivos de Wall Street presumiendo de guarderías. Cosas veredes

lunes, 21 de octubre de 2013

Por qué yo digo que esta gente no entiende de fútbol


Los New York Cosmos, el equipo histórico de 'soccer' de la ciudad, andan en horas bajas. Los nuevos ricos, sus vecinos los NY Red Bulls tienen mucha más pasta, mejor estadio y sobre todo... a Thierry Henry. 

Los Cosmos tienen que competir contra todo esto para atraer a aficionados en una ciudad donde no son precisamente legión. Así que han decidido hacer esta campaña en la que han puesto una gran foto de su estrella actual, el ex del Villarreal y de la Selección Española Marcos Senna. Justo tras él, un ex jugador de la época dorada del Cosmos que tal vez os suene: Edson Arantes do Nascimento, 'Pelé'. Lo mejor de todo, sin embargo, es el eslogan: "La historia se repite" Debe ser por aquello de que los dos nacieron en Brasil... porque el anuncio es la mejor muestra de que aquí, de fútbol, lo justito.

viernes, 11 de octubre de 2013

Museolandia, USA.

En esta ciudad que es Nueva York hay unos museos excepcionales. Las grandes fortunas estadounidenses han invertido mucho en arte y se han llevado a su país, por ejemplo, la reja del coro de la catedral de Valladolid. Pero no es de estos museos de los que hoy quiero hablar, sino de cómo se refleja esa obsesión museística en otras ciudades con menos glamour. Como los europeos llegaron al país hace prácticamente cuatro días, hay una obsesión por acumular legado cultural que a veces roza el ridículo.

Veamos por ejemplo el Museo del alambre de espino en La Crosse, Kansas, donde se celebra este gran avance de la ciencia con una muestra de 2.000 diferentes variedades algunas incluso de 1870. O si no el Museo del Asfalto en Sacramento, California, con su exquisita colección de asfaltos de diferentes partes del mundo, ¡eso además de aprender cómo se fabrica! Si pasas por Gatlinburg, Tennessee, no querrás perderte el Museo de los Saleros y Pimenteros con sus 20.000 piezas y por supuesto está el Museo de los postres de Gelatina en Le Roy, New York. En Hartford, Connecticut tenemos el Museo de la Basura, donde los niños aprenden sobre reciclaje y pueden jugar a "atrapar a la rata", que por supuesto no es una rata real.

domingo, 6 de octubre de 2013

Poesía bajo el puente

Bajo el puente Robert F. Kennedy, en Astoria Park, alguien ha colado a Cortázar: "Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"

domingo, 29 de septiembre de 2013

El gobierno de EEUU puede echar el cierre mañana

Crossposted en Diario de USAmérica

El 30 de septiembre el gobierno federal agotará su presupuesto y si no se aprueba una prórroga, tendrá que cerrar por falta de dinero. Lo razonable es que se llegue a un acuerdo de última hora pero, ¿cuándo fue la última vez que la política estadounidense se comportó de un modo razonable? Como el pacto parece esta vez más difícil que nunca, es el momento de echar un ojo a todo lo que puede pasar si lo impensable acaba sucediendo.

Dedicado a todos los que nos quejamos del precio del cine en España


martes, 24 de septiembre de 2013

No es país para ultras

Tiene su gracia, he aquí un país que tiene extremistas y hooligans sentados en el Congreso pero no los tiene en los estadios. O no los tenía, parece, hasta que los hispanos y los europeos nos empeñamos
en traer aquí nuestro deporte, ese juego absurdo que deja una sola pausa para la publicidad y en el que por no haber, no había ni animadoras hasta que a la liga profesional estadounidense o MSL se le ocurrió que a lo mejor así metía gente en los estadios.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Washington de día y de noche

Se supone que Nueva York es "la ciudad", así a secas, y que Las Vegas es "la Ciudad del Pecado". A los Ángeles la llaman "City of Angels" lo que les parece un derroche de imaginación y Washington D.C. no tiene mote ninguno, pero podíamos llamalarla "Ciudad de Funcionarios". En ese sentido sus calles son todo lo que no son las de Nueva York: amplias, tranquilas y hasta algo desoladas. Limpias también, por lo menos en ese pedazo de Washington al que van los turistas y que sale continuamente en televisión.

Al contrario que Nueva York, que funciona casi al completo las veinticuatro horas, Washington trabaja en horario comercial reducido. Los empleados federales se van a casa a las cinco así que los que hacen negocios con el gobierno también. Entre esos dos grupos representan un 90% de la gente que trabaja aquí, así que cuando cogen el coche y emprenden el camino de vuelta a los suburbios de clase media alta de Virginia o Maryland, la ciudad queda vacía. Excepto por los turistas despistados que van o vuelven y los sintecho que deambulan de un lado a otro buscando cobijo, limosna, comida o latas.

martes, 3 de septiembre de 2013

Así se ve Siria desde la mesa de Obama

Crossposted en Diario de USAmérica

Pongamos que hay una guerra, una guerra civil bien sanguinaria incluso para los sanguinolientos estándares de la guerra en general. Pongamos que esa guerra es además en un país musulmán y que tras dos años de matanzas el dictador de turno decide cambiar de estrategia y un 21 de agosto arroja gas Sarín en un suburbio de Damasco provocando la muerte, una muerte horrible, de 1400 personas. ¿Qué haces si eres el presidente de EEUU?

lunes, 2 de septiembre de 2013

Ocho errores que EEUU no quiere cometer en Siria

Hoy la buena gente de EsGlobal han publicado mi artículo sobre el camino hacia la operación militar el Siria. Lo he titulado 'Ocho errores que EEUU no quiere cometer en Siria'. Aunque realmente son más bien los errores que Obama no quiere cometer en Siria. Creo que hoy es gratis pero luego tendrá acceso limitado a socios. Espero que lo disfrutéis. Ir al artículo.

miércoles, 28 de agosto de 2013

No mascotas, no parejas. O la aventura de buscar casa en Nueva York

Uno de estos carteles nunca lo encontraréis en Nueva York porque no da tiempo a ponerlos. Los pisos duran un par de días en alquiler, o incluso horas. Conseguir piso está difícil y hasta para un simple dormitorio hay que pasar todo un examen en el que además las parejas somos los nuevos parias. Nadie nos quiere: da igual que la habitación tenga baño propio o que adelantes que quieres pagar los gastos comunes como dos personas, no como una. Nada. Entiendo que vivir con una pareja entraña riesgos como verte envuelto en incómodas discusiones de sofá pero, ¿tanto como para ponerlo por delante? La famosa Craiglist donde todos buscamos piso tiene un aviso permanente sobre la ilegalidad de discriminar por género, raza, religión, orientación sexual... pero de lo nuestro no dice nada.

Y si esto no fuera bastante, luego está el tema de que soy un inmigrante sin referencias. Como no estoy aquí para trabajar, no tengo número de la seguridad social, y si no lo tengo quiere decir que no pueden ver mi historial de crédito y saber si soy buen pagador. Y aunque lo tuviera, como acabo de llegar y no he pedido créditos aquí ni nada parecido, mi historial de crédito estaría en blanco... Lo cual nos deja en otras dos soluciones: o tienes un avalista estadounidense o te piden, con una gran sonrisa, la renta del año completo antes de entrar en el piso.

viernes, 23 de agosto de 2013

Gordolandia, USA

Esto es una ensalada en Estados Unidos: tres filetes de pollo, medio kilo de aguacate, un vaso de salsa... La pura demostración de que aquí cualquier intento de comer algo ligero ha de ser llevado con mucho cautela. Cuando menos te lo esperas una inocente magdalena de desayuno resulta que pesa medio kilo y está rellena de cuatro chocolates y si intentas burlar a la hamburguesa pidiéndote una sopa, no te extrañe que ésta lleve panceta y esté cubierta de queso gratinado. ¿Una pechuga de pollo? Prepárate para que sean tres, no quepan en el plato y lleven además patatas fritas y judías en salsa. En fin, que menos mal que uno es enemigo natural de las dietas porque en este país de gordos, muchos gordos no paran de sufrir.

viernes, 16 de agosto de 2013

Que vienen los indios! o por qué el hombre blanco la fastidia allá donde va

La tribu de los Paiute vio por primera vez un hombre blanco en 1844 y ahí empezó a fastidiarse la cosa. Su pueblo llevaba 9.000 años en Nevada, al pie del Pyramid Lake, pero todos sabemos que hace falta mucho menos para que la vida se empiece a complicar. Lo que hacía falta, en concreto, era que se encontrara oro en California y en Nevada y de la noche a la mañana miles y miles de colonos decidieran atravesar sus tierras. Pero claro, era sólo el principio.

Porque los Paiute tenían difícil entenderse con sus nuevos vecinos, empezando por el nombre... Cuando los viajeros se perdían en el desierto y la tribu se acercaba a ofrecerles ayuda, los colonos hacían desesperados gestos de beber, de que necesitaban agua. Así que los indios respondían: Paiute, que es algo así como "el agua está por ahí", pero el hombre blanco creía que se estaban presentando educadamente.

martes, 13 de agosto de 2013

El pasatiempo americano o por qué toda EEUU no es cómo Nueva York

Estoy en Reno, Nevada. Y la mejor forma de definir esta ciudad es decir que se trata de una Las Vegas de serie B. Las dos ciudades tienen mucho en común: están en mitad de un desierto, viven de los casinos y son lugares donde no querrías criar a tus hijos. Sin embargo con su horterismo de cartón piedra Las Vegas se ha llevado la mejor parte. Aquí los hoteles parecen más viejos, las calles más vacías y las camareras más feas. Las tragaperras, eso sí, llenan por igual ambas ciudades.

Pues el caso es que aquí estamos, en Reno, hogar según parece de una importante vascoamericana. Sí, vascoamericana, descendientes de los vascos que emigraron durante las guerras carlistas del XIX y se dedicaron principalmente a la ganadería. Tan en serio se toma Reno su pasado euskaldún que la University of Nevada tiene aquí un Center for Basque Studies.

El caso es que salíamos de un restaurante vasco, precisamente. Caminábamos y yo iba pensando qué poco tenía que ver esa cena con lo que yo recuerdo de la gastronomía vasca. Y justo entonces pasamos por la puerta del Aces Ballpark, orgulloso hogar del equipo de baseball de la ciudad. ¿La entrada son siete dólares? Vamos allá.

domingo, 11 de agosto de 2013

Primer día: por qué ya no quedan barrios 'malos' en Nueva York

Este ha sido mi primer atardecer en Nueva York. Me gusta porque no tiene nada de típico: no se ve el
Empire State, ni el Chrysler y tampoco la Estatua de la Libertad. Es la calleja desolada Queens donde voy a pasar mi primera noche de americaneo entre solares a medio construir, alguna que otra industria abandonada y la sede del periódico de la comunidad coreana de la ciudad, el Korean Times. Mi barrio temporal, para ser precisos, es Long Island City.

Long Island City es un barrio que "va para arriba". Algo que tampoco merece mucho comentario porque en Nueva York no hay más que leer un poco las páginas inmobiliarias para darte cuenta de que todas las zonas van en ascenso: "Harlem ya no es lo que era", "Inwood ya no es lo que era", "Greenpoint ya no es lo que era"... Nada es lo que era. Es un proceso que nunca acaba y que está hecho a la medida de esta ciudad obsesionada con las modas.

Resulta que a los jóvenes artistas nunca les sobra el dinero: cuando no podían permitirse vivir en el Midtown se fueron a un decadente Soho y